Defienda sus ideas, Respétese

¿Cómo explicarle a su mundo color de rosa que no es igual para muchos otros? Qué por los privilegios que tiene de clase, raza y género es que han logrado tener las oportunidades de ser la jefe, por venir recomendada por el macho, por el patrón, por el patriarca. ¿Cómo explicarle que muchas personas así se endeuden para estudiar, se esfuercen y trabajen en mil cosas diferentes a lo que estudiaron no tendrán las mismas oportunidades para ejercer? Porque para los señores dueños del mundo solo soy un agente más. Solo un número más en sus informes que otros hacen por ellos.

Cómo explicarle que el sistema si existe, que es real y tangible, que está diseñado para matar de hambre a unos pocos y para que usted no lo perciba, que se in visibilice al resto de la humanidad y los culpe con frases como “pensamiento de pobres”. Claro que usted no tiene la culpa de vivir en un mundo diferente al de la mayoría de los Colombianos, que no tienen contactos, ni millones para reproducir su estética elitista que hace parte del sistema desigual que usted ignora y solo sabe defender. Al que responde simplemente con un: No puedo hacer nada.

Pero si puede reproducir su Estado paternalista donde importa más una madre y la mujer obediente al patriarcado que tiene hijos varones y no contradice su lugar de objeto sexualizado.

Cómo explicarle que a la mayoría de personas que piensan diferente y se atreven a decirlo sin pelos en la lengua, sin panfletos hipócritas, siempre las callan con el mismo discurso mediocre : “si no le sirve pues busque otro trabajo”. Cómo explicarle que por personas así es que estamos como estamos. Que nos matan por decidir tener una postura de vida diferente, por aspirar a otros escenarios donde los estereotipos de género no sean relevantes, donde importe más el pensamiento y no ser borregos que van al matadero felices.

Cómo explicarle que todas sus secuaces tuvieron que comportarse como ella, vestirse como ella y actuar como machos para tener la credibilidad en vez de defender la interseccionalidad y la visión feminista que haría esto más equitativo y no hacerlo un régimen subsidiado para los que si entran en su juego y no le contradicen nada.

Yo hablo desde el argumento, desde la experiencia, no tendré una hoja de vida llena lindos adornos y títulos relevantes para el mercado, pues olvidan la importancia de las humanidades, de las ciencias humanas que nos hacen cuestionar y examinar la manera de relacionarnos entre hombres y mujeres además de reconocer todo un movimiento no binario que existe y vive camuflado en las filas del Estado, de las empresas, de Transmilenio y en general del proletariado que no tienen más opción que solo aceptar las excusas de la clase política y social arrogante, poco compasiva con su propia especie.

Estoy cansado que siempre sea igual que yo sea el problema, el que no entiende, el exagerado. No daré un paso a atrás. Si yo no defiendo mis ideas nadie lo hará por mí

LOS DÍAS DE LOS MENOS

Nada volverá a ser como antes, todo se resume al producto de un recuerdo más en la memoria, otro dato más en la base de datos de nuestra cabeza, un carácter más a lo mejor; Pero como explicarle eso a mi interior confundo y compungido por la ausencia de afecto, de esas frases que tanto se repitieron el uno al otro, esas frases que desmontaban todo un sistema para vivir de un amor del que poco queda. Ese sentimiento sobra en las normas de comportamiento del mundo adulto donde todo es reemplazable y nadie es indispensable. Entonces la ciudad se convierte un escenario del recuerdo, la vida es testigo de lo que no será. Ya no se repetirán las cenas, ni las obras de teatro;Ya no hay espacio en las agendas de los poderosos para esas cursilerías que tanto me gustan y me hacen poder seguir en pie. Aunque mi mente ya no percibe la realidad. Ya no reconoce ese sujeto ni su pensamiento. Desearía que todo fuera diferente.

Lo más difícil es acostumbrarse a la ausencia, a la carencia de importancia. He perdido mucho tiempo pensando en esto, noche tras noche, minuto tras minuto. Pero de nada sirve no puedo obligar a nadie a ser lo que no es, es egoísta y absurdo. Pero entonces ¿de qué sirvió tanta entrega y dedicación?. De nada igual que seguir escupiéndole preguntas al techo de mi cuarto entre lagrimas que nadie seca.

¿De qué me sirve esto si no tengo con quien compartirlo?

Pensando en ello llego a muchas conclusiones suicidas y ridículas como románticas o utópicas de las que seguro no le interesan como mi salud, como mi integridad y mis ideas. Ya no importan ahora somos parte del montón, ahora somos uno más que se frustra y no ve salida a este circulo vicioso. Ahora se excusa y debo agradecerle por aceptar algo en mi que no decidí, nadie quiere adquirir un virus crónico del que no hay cura, nadie quiere eso para si mismo o se lo desea a otro ser humano.

Lo que me caga es cómo con aquellos que se le burlaron y subestimaron, que jamas lo respetaron por quien era, ellos no vieron lo que vi desde el primer momento que lo conocí, y ahora si se jacten de una libertad sexual que les queda grande que siguen viviendo bajo los parámetros heteronormativos del patriarcado. Pero a diferencia miá ellos si reciben su atención y es unicamente su respeto y aceptación lo que le interesa, necesita ser reconocido por sus mismos parámetros consumistas de éxito y profesionalismo. ¿Dónde quedó nuestra utopía? Seguramente es otra pregunta a la que no le encontraré respuesta en esta vida de mierda.

Y así vivo ahora lleno de preguntas, de dudas, de inseguridades, de miedo, sintiéndome un riesgo para el mundo, los demás solo callan y dicen :- No es el fin del mundo tomate tus pastillitas y estarás bien. Cómo no es su vida la que cambio, no es su cuerpo el que se debilita ante el más mínimo virus de este despechado mundo, nadie sabe lo que es llevar los zapatos del otro. Nadie más perdió los deseos más profundos, los deseos más obscenos y las limitaciones cotidianas. Nadie entiende lo que es sentir la presión de tener que trabajar para tener salud pues si fuera por dinero y consumo prefiero darle todo lo posible a mis padres y a mi educación.

El mundo adulto es un asco, individualista, competitivo producto de las academias que le asignaron el significado a la palabra éxito.

Ahora sé que no podré vivir un amor romántico, ellos han llevado los conceptos al limite de su significado, han perdido el camino al tratar de explicarlo todo sin sentir, sin que su vida y su cuerpo sean el vehículo para contar la experiencia del otro que termina siendo la propia, no somos creadores de nada, nos castran al imponernos parámetros para poder ser reconocidos y respetados por otros que no tienen idea de como hacer algo propio y autentico. ellos solo reproducen esa mierda impuesta por la burguesía de la que todos queremos ser parte. Porque en el fondo siempre hay un deseo de aceptación y afecto sincero.

Hoy solo tengo días repetitivos, monótonos, explotados, donde vendo mi tiempo por salud, donde desperdicio mi talento en manos de palurdos que no intentan comprender una propuesta diferente, fuera de los criterios establecidos, es mas bien algo intimo, personal y sincero. Sin pelos en la lengua, sin miedo a defender el pensamiento pues es finalmente eso lo que marca diferencia, eso es lo que hace que pase de una vida plana y consumidora a un proceso creativo constante y critico de la realidad, a una transformación de los espacios privados e íntimos de la cotidianidad para que el cambio alguna vez sea tangible para todos y no solo para unos pocos que entran en su juego.

Manos torpes.

Manos torpes.

Bogotá es una celda sectorizada, restringida, privada para muchos y opulenta para pocos. Hoy ha sido diferente, esta vez nada fue tan grave, ni tan absurdo o molesto. Nada logro sacarme de un lugar estable. Ni su juicio vigilante que me supone bajo sospecha. Siempre estamos a la duda del otro que no imagina cual ha sido el camino que se ha pasado para estar allí. Que el arte sea incluyente y popular es una mentira, se encierra en pequeños espacios de cultura, del saber dónde lo aniquilan al ponerle etiquetas y valores evaluativos. Egos escalando sobre cadáveres llenos de trementina y linaza.

Nunca he sido un defensor de la academia, la considero importante pero al mismo tiempo muy castrante. Su lugar es reproducir y promover conocimiento para crear nuevo. Pero se limita e impone belleza y estilo. Teorías que se quedan archivadas. Papeles que nunca se leen o son publicables.

Obsesionados con las curvas, con el músculo y la belleza europea nos miden, nos aceptan y amenazan. Todo lo quieren enmarcar entre sus dedos, bajo su criterio de bello. Él mencionó la ética. Eso sí se lo reconozco.
Para mí, que no soy nadie en ese mundo artístico donde son pocos los que se conocen en galerías y talleres. Que exponen y se encargan que cada vez sean menos lo que puedan hacerlo para inmolarse, para auto coronarse.

No me representan.

En mi proceso: Yo quiero Errar. Errar, errar, errar y todos los día volver a intentar.

Pero el éxito es precisamente lo opuesto a fracasar. Y eso lo que todos buscan como locos, lo que nos meten por oídos y ojos a diario para que la esperanza sea solo eso, una actriz porno en Colombia. Para que todos quieran vivir en estrato seis así solo puedan llegar a 2. Para que la vida sea apariencia y no criterio.

Pues su mayor aspiración, social o personal es el placer de lucirse ante otros como el mejor. Cómo el vivo que vive del bobo.

No me representan sus diálogos y guiones llenos de sonrisas y palabras falsas. No me identifico con su consumo burgués. Con su belleza, blanca y tecnisista.

Hay que afinar el ojo para ver belleza en nuestro entorno, asi tal cual es.
Eso es lo que mata el alma, no encontrar referentes o esperanza. Eso pone líneas y pasos de los que no se puede regresar. Eso nos debe obligar a tomar postura y defender nuestra subjetividad.

#Escachar

#Artivismo.

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Obediencia al mandato de masculinidad, es la fragilidad contemporánea.

Nunca supo por donde empezar, siempre dudó sobre el momento indicado. Le hicieron creer que llenó de basura su mente, absorbió ideas que le aseguraron no tenían la importancia suficiente según la escala de valores predominante, que le hacen más daño a él que al resto de palurdos ignorantes. qué no exagere, le decían. Ya no espera nada de nadie. No le importa, ni le interesa deberle nada a nadie. Le cuesta creer sus palabras. Es horrible cuando se pierde la fé. La levedad es abrumadora, desgastante y repetitiva. Cómo un guión que repite minuto a minuto. Se ve gastado y cansando. Se envejece ante el mismo escenario.
Ya aprendió que pocos son los que realmente valen la pena. Que no habrán niños, ni cuentas de colegios, que nunca normalizará la desigualdad. Que no le interesa competir con nadie, ser mejor que nadie, ni mostrarse como nadie antes lo intento. Se pasa sus minutos libres contando los restantes. Le agobia no cumplirse a sí mismo. Se siente culpable como si no hubiera acabado sus estudios. Se siente culpable y al mismo tiempo único. Sensación extraña, siempre solitario, tan contradictorio y frágil. Tan débil ante un mundo de fuertes y rudos que no les importa a quienes se lleve por delante entre sus cachos afilados y orgullosos.
Le hierve la sangre al escuchar su nombre ahora en todas sus oraciones. ¿ Quién es ese? ¿Dónde estuvo cuando lo necesitaba antes que todo fuera un recuerdo? Ahora todos sus estúpidos días tiene que recordarle que hay mejores, más plásticos, más drogadictos, más abiertos y bisexuales no tan radicales y pasivos. Que es mejor frotarse unos a otros al ritmo de la música mientras se clavan el puñal por la espalda. Al menos el ladrón lo corta de frente, tira a matar mirándolo a los ojos. Pobres de aquellos que disparan en pequeñas dosis, cómo esa mujer que inyectaba cianuro en pequeñas cantidades en los postres que compartía todos los días con sus amigas burguesas. Hasta que una a una murieron menos ella. Les ayudo cómo nadie, les hizo el favor de guiarlas a la luz antes de tiempo, como un zancudo, cómo cada uno de nosotros al enfrentar el mundo.
“ Entonces uno se va dando cuenta que hay un problema masculino que revierte en nosotras. El coletazo del problema de la conflictividad, de la guerra, de la obligación de potencia, de la obligación de dominio que recae sobre los hombres, eso es básicamente el mandato de masculinidad que, al final nos pega a nosotras, pero primero les pega a ellos porque tienen que titularse, la masculinidad es un título, la feminidad no. Casi que se convierte en un accesorio, en un color y un cliché del mercado que nada tiene que ver con la feminidad.

El mandato de masculinidad es algo que simultáneamente le da una investidura a aquellas personas que cargan un cuerpo masculino y, al mismo tiempo, para mantener esa investidura tienen que hacer una lista grande de sacrificios y uno de ellos es titularse diariamente, nunca caer en la sospecha de sus padres, de sus cofrades, del grupo corporativo, nunca caer en la sospecha de que se ha degradado un poquito en su masculinidad, eso se aprende desde chiquito entonces las exigencias son exigencias de capacidad e indiferencia en el dolor ajeno, bajo nivel de empatía, de capacidad de crueldad, de capacidad de desafiar los peligros. Todo eso hace parte de un gran paquete que podríamos pasar días y días examinándolo y que varía de una cultura a otra cultura, de época histórica en época histórica pero que hace un paquete que podríamos identificar como las consecuencias del mandato del ser hombre”.
Me declaro en contra de ese mandato de ser un hombre de verdad. Cómo nos lo han enseñaron pero algo salió bien en algún momento pues muchos aborrecemos ese lugar privilegiado y maltratador para cuestionar el sistema patriarcal. De tener que ser alguien, de tener que compararlo todo. De tener que comparar el respeto con mis silencios y mi obediencia. Estoy harto de serlo y hacer lo mismo a diario. De lunes a viernes de 7 a 6. “Estamos contigo”.
“ Esa -dueñidad- que necesita mostrar que el orden se ha transformado, necesita mostrar que no hay ley, necesita estar en su escondite. El mundo sigue siendo un teatro de sombras, pero los dueños necesitan mandar, es un juego de la serpiente y tiene muchas cosas en común con el nazismo.
Entonces, ese orden necesita mandar la señal de que el mundo está adueñado, esta apropiado en varios niveles: en el nivel de lo público, en el nivel de las mafias y eso se manda con un espectáculo, etc. Ese mensaje se envía con el espectáculo de impunidad. Entonces, cuando uno acusa de impunidad, ni se inmutan, porque es lo que quieren lo que buscan los dueños. Lo que busca el poder es que la gente comprenda que ha caído en las garras de los dueños y eso se envía, ese mensaje, esa publicidad de un poder oculto con la impunidad.
Esa impunidad, las sentencias escandalosamente pequeñas frente a delitos como la violación, son en realidad el mensaje de que no nos movamos, no vale la pena porque el mundo está adueñado”.
A cargo de un pocos, de aquellos que aceptan ser títeres, muñecos y ecos de voces ajenas. Por eso me deprimo por eso me siento tan solo. Hablándole a la nada. En el mismo rincón de siempre, en los mismos lugares de siempre haber si algún día vuelve pero ya no será así, es claro que esta mejor ahora, y yo cada vez más perdido.

Citas – Mandato de masculinidades Rita Segato.

724

Pueden ser los siete días de la semana o quizá se refiera a cómo la gran mayoría duerme tan solo 5 horas y tienen partida en dos su alma, no lo sé. Somos fragmentos idénticos o opuestos que danzan simétricamente al otro lado del espejo, un poco más allá de donde no podemos vernos. En esa misma ciudad que conocemos y hemos recorrido envueltos en drama o livianos por el vino.

No confía en nadie, piensa y simula que nadie lo nota. Motivan las 18 horas de trabajo que le quedan a esta semana. Motiva reconocer la oportunidad y no estar en busca de algo. ¿Cómo hacemos para ser editores, críticos o escritores?
Cómo lo han hecho esas personas : mujeres y hombres, esos bichos raritos que tanto me gustan.

Me hace sentir alivio, me hace tener esperanza donde no la siento. Me hace creer que es posible. Más allá de los títulos o los discursos rimbombantes. Es mejor dejar atrás esas apariencias pues si necesito disfrazarme para tener su respeto y credibilidad prefiero ser fiel a mí mismo. Leal donde nadie se quizo quedar, sentarme ahí y no huir a salvarme en otros cuerpos. En otros mundos no tan transparentes.
Nos enseñan a temer, alabar y solo mirar. Nunca a opinar eso es subjetivo. No vale la pena dicen muchos recibiendo pago de periodistas pero son solo títeres de un sistema patriarcal.

No quiero temerle a mi cuerpo, a eso que puede generar amar. Sin miedo. Sin látex. Sin riesgo. Temerle a los hombres callados y pomposos. A los cuerpos perfectos, a las mentes estrechas y a los histéricos como yo que paso de tocar las nubes a arrastrar mi cuerpo de un lado a otro de la ciudad en una rutina maldita.

Llueve, las gotas salpican dentro y fuera del bus. Sus luchas y discursos son un grillete. La luz amarillenta sobre el pavimento de las vías, la velocidad y el viento solo me dejan ver rayas amarillas o rojas. Nada me genera confianza. En esas caras desconocidas y cansadas. Todos cargados con maletas y esperanzas rotas, regresamos a casa después de otro día de intentarlo. De horas de espera, de denuncias, de ataques, de gritos y mucha agua.
Vuelven a amanecer, abro los ojos y solo quiero terminar el día. Esta ella mirándome en silencio, solo pide cosas simples: afecto interminable y comida. Afecto interminable y que la dejen libre. Quisiera ser como ella. Cómo Antonia.

Insistí

Foto: Aleuliberios

Insistí

El primero de mayo en Colombia, como en todo el continente americano tiene una historia de muerte, silencio y rigor. A las 8 de la mañana se citó a la marcha al sur de ciudad en la Av. En la Primero de Mayo con Villavicencio. Aunque en 1912 fueron artesanos los que acribillaron en El Parque de la Independencia. No había un alma. El único madrugador era un temeroso de lentes, flaco y desgarbado. Veía policías, grupos de borrachos asediados por la Policía. Y más Policía. La inseguridad me harta, es una ciudad de concreto donde cualquier esquina es riesgosa, donde te sacan tus cosas apuntando un cuchillo contra tu cuerpo. Donde el hombre nos recuerda el instinto salvaje de supervivencia. Donde es ojo por ojo y diente por diente.
Tome un alimentador a Banderas. Fui sentando viendo cuerpos trasnochados llenos de alcohol. Una ola de zombies en busca de caldos caseros y camas silenciosas. Mientras yo me acercaba a la fila eterna, a la fila para entrar a hacer fila por una hora y 20 minutos. Pagas la entrada y te recuerdan que ya no eres un estudiante. Qué ya superaste un pregrado. Te entregan un mapa y estás solo. Sin con quién reírte por estar perdido. Por haber pasado 7 veces por ese mismo lugar, buscando una Editorial que no sabes pronunciar y por eso nadie te entiende “ Penguin Random House” .
Hace sol, y hay filas de persona esperando ha que den apertura a los pabellones, yo ubico El Salón Ecopetrol y la entrada al Salón E. Corro al Pabellón B. Me dice un estudiante de Ciencias Sociales de la Pedagógica, :- No están los libros, se agotaron solo hay estos: 1. Una historia Sencilla 2. Cuba. Quedó con ganas de gritarle. Pero me despido. Me siento en una silla. Y pienso. -Compro esos, de eso a nada, pues quisiera llevarlos todos por lo obsesivo-compulsivo que puedo ser. Me dice después de pagar:- Alfaguara está al fondo si quiere mirar. Giro a mi izquierda. Y me quiero matar. Esta su última publicación Opus Gelber y Plano Americano. Me retiro al ver que mi dinero no alcanza. Que esta vida es injusta. Y me siento en una banca y hago una llamada. Me quedo en silencio y vuelvo. -Me da por favor, Una Historia Sencilla de Leila Guerriero. Me entrega la bolsa naranja y salgo a leerla en los pasillos de la feria en una banca mientras espero que pasen 5 horas.
Al terminar dos chicas, con pañoletas o pañuelos verdes (en pro del aborto en Colombia) en la fila hablan de Caparrós, de feminismo y periodismo. De lo anticuados que son los editores y yo ignorante solo observó. Después dicen: – Espero mi vida mejore y no siga siendo un desastre. Y yo pensé. Pero que desastre más agradable. Soy el primero en fila pero nunca entro de primero. Quedó en la segunda fila. Veo sus risos asomar, su saco gris de la foto y sus jeans y calzado de cuero. Una joven atrás obliga a su acompañante a tomarle una foto y yo le pido el mismo favor. Le digo es un honor, que si podría firmar mi libro, entre dientes. Luego regreso a mí silla, paso temblando a mí puesto y entra él. Después del caos. Después de la histeria mi cuerpo se activo. Le hicieron tres preguntas: 1. ¿Cómo estás? . Responde abiertamente, mal. 2. ¿Cómo escribís? Responde: qué se yo. 3. ¿Qué preguntar?. A lo que responde hay que observar, no buscar confirmar nada sino mirar, construir una mirar leal, fiel a la realidad. Ganar confianza, demostrar interés, dedicar tiempo, ser obsesivo.
Salgo y veo que hay una fila cuatro veces de larga por el Ex-Presidente Santos, Que es Duque, que es odebrecht en Colombia . Lo escudan un aro de militares y policías, mientras su esposa Tutina posa una hermosa chaqueta bordada azul que dice en blanco “Paz-cifico”; Ojo, no todos nuestros expresidentes logran eso. Todos mezclados, todos junticos, todos en una cita previa para que la vida valga la pena. Subo y todo sucede muy rápido.

Me dice:- Hasta que lo lograste, me firma los libros. Me pregunta ¿ Sos periodista? Y yo con la lengua entre las amígdalas, vómito un sí, escribo en un blog. Me abre los ojos y me da un beso en la mejilla. Sonríe a mis fotos. -Insistí ya te verán. Me da un abrazo y yo me despido extasiado, del olor de su cabello. De su ropa suave y sus acento fuerte y seguro.

Camino de noche, con miedo a encerrarme. Dudó de mi en todo momento. Pero me entrego por completo. Agradezco a la vida. Y recuerdo que ya no tengo 20. Qué ya no puedo beber después de no comer bien. Que debo cuidarme e insistir. Luego corro y escribo sobre eso. Borro. intento otra cosa. Borro. Y pienso en eso que debo insistir en insistir.

Días que pronto pasan…

Días que pronto pasan.
Nos enfrentamos desde el nacimiento a un lugar poco confortable frente a la soledad inmensa del neo nato flotando en un vientre, estas células de sangre y tejido muscular aun deben superar muchas etapas y pruebas junto a su madre para poder nacer, tener derechos y deberes. Para tener de por vida la obligación de corresponder este regalo que no pidió.
De tener por obligación una postura condescendiente con sus superiores, padres inicialmente y después todos los sujetos que les otorgan autoridad ( profesores, jefes, Estados y leyes diseñadas para que reine la impunidad).
No se trata de un privilegio, no se trata de algo milagroso. Es quizá de una manera muy frívola del surgimiento de otra especie sobre la faz de la tierra. Una especie supuestamente superior, evolucionada y con la de conciencia tanto de su existencia temporal como de la existencia de un todo en ocasiones incodificable, que le permite este tipo de transferencias de materia, este desarrollo y evolución de sustancias, tejidos, músculos, huesos y cartílagos. Que llamamos seres humanos.Homo sapiens sapiens.
Pedazos de carne, maquinas o personas como usted prefiera nombrarlas. Sujetos desnudos lanzados a un escenario vació con un público expectante a la masacre, al desmembramiento,hambriento de miseria y desdicha:Ingenuos que ignoran ser los próximos por pasar al paredón.
Es cuestión de darle sentido al día a día, a esas pequeñas acciones que reivindiquen, que resignifiquen o reconstruyan un visión de la historia no oficial. Un momento de lucides ante el papel que le permite encontrar una voz propia, que no se aleje de sus ismos o ideales, pero si neutralice su lenguaje y le permita redactar cualquier texto. Incertarse en ese mundo periodístico y vivir dignamente como cualquier otro ser humano.

¿Quién te crees qué eres?

¿Quién te crees qué eres?
¿Quién te crees con tus palabras prestadas, pronunciando y reproduciendo formas de opresión que no concuerdan con tu clase, con tu entorno, con tu contexto y forma de vida?
A quién se supone que te quieres parecer ¿ a tu jefe? Cuando el sistema está diseñado para que los pobres necesitemos de ellos, pero los burgueses no necesiten de nosotros. Sólo buscan que sea más barato el salario por nuestro trabajo. Solo nos quieren más callados y obedientes. Y si no lo puedes lograr hay más dispuestos a hacerlo y a pasar por encima de quien sea para lograr parecerse a ese jefe opresor, sin importar, amistades o afectos.
Quieren ser como esas personas que no cuestionan el orden del sistema, quieren que el poder solo circule en su sangre, en su núcleo y en su clase. Qué no se salgan del diálogo, del guión establecido para defender a los poderosos y mantener a los oprimidos rogando subsidios y cupos para tener algo de eso llamado educación.
Para mantener contratos hay que callar, lamer y reproducir formas corruptas de curación del poder donde los pobres así estudien no tendrán acceso a una oportunidad si no le cepillo los zapatos al macho, o en su nueva forma a las mujeres que no ven otra manera de ejercer el poder si no es imitando a un hombre, desprendiendose de su natural manera de pensar y buscar la autoridad y no el poder que caracteriza el pensamiento machista, transforman lo femenino solo para poder ser tomadas en serio. Por un montón de lelos. De mi parte no tendrán respeto si no muestran sus dientes y se enfrentan al patriarca, al jefe, al patrón, al marido, a los hijos o la policía.
No se ponen en los zapatos de quienes hacen que se cobren las facturas, no les interesa entender a quienes si deben cumplir horarios y mil una condición que los mantiene en una escala inferior para que ellos se sigan creyendo doctoras, profesionales lejanos a lo humano o de la crítica social al sistema o estructura patriarcal.
Quieren que interioricemos discursos ajenos que nos someten a seguir en el lodazal, en el chiquero sin opción a objetar decisiones o comentarios machistas solo por qué son una mayoría ignorante. Me indigna y me opongo a sus mentiras con solo la opción de callar por tener la necesidad del salario, de la salud y dinero que parece tener más valor que la palabra y el afecto.
Nunca seré como ustedes.
Quieren que defendamos los derechos de otros que no nos representan ni nos benefician en absoluto.
Así que mientras sigan formando jefes, y no profesionales críticos a una sociedad machista, capitalista y patriarcal esto nunca cambiará. Ese sueño del progreso es el infierno. Esos que ascienden posteando los sueños de otros me dan asco. Espero nunca ser como ellos y parecerme más a mis musas feministas. Fijémonos en esos actos políticos cotidianos que mantienen el poder en un círculo pequeño, cercano, burgués y machista. Yo escribo para derrotar eso y hacer aliados por medio de ideas, palabras y la identificación de nuevos sujetos, actores del cambio y no borregos del sistema, que sueñan con un poco del poder, para parecerse a esos cabrones que solo nos quieren endeudados, con tarjetas, vendiendo nuestro tiempo, vida, juventud a cambio de migajas y sobras que nunca serán suficientes.

Foto: caricatura Tute

La hora del final.

Las rimas lo hacen pensar que ya nada es lo que fue. O si alguna vez lo fue.
Ya nada podrá ser siquiera similar. Aprendió a simular sus gritos. A aguantar el dolor. -Lo que más odia-.
A tragarse sus palabras, a guardar con el silencio cada uno de sus días, hora tras hora, como cuando ya no quieres estar. Como cuando pesa todo demasiado para dar un paso a la izquierda. La ciudad es una mapa de recuerdos que no le sirven para nada, para ahogarse en una taza de té. Que pasaron y ya, pero no basta. Cómo la vida. Cómo el bus y el tiempo.
Buscamos en esquinas o en calles pequeñitas. En esas gavetas viejas en las que todos buscamos encajar en forma de consuelo o amparo, cómo una forma de defensa. Dignificando y buscando nuevos significados.
Ya no espera el cambio, se siente escéptico y radical. Ya no quiere hablar más. Para que si da igual. Ya no quiere callarse más.

Es mejor hablar de lo que ayude. Lo que salve. Lo que sirva. Soñar con un nuevo yo, menos dependiente y más realista. Golpe tras golpe abrirá los ojos dice la vieja.

En una nube de humo quiso animarse a volar.

Ya no quizo estar de más.

“Alguna vez quieras saber la dirección
Para volver, al origen del principio”.

Por una digna rabia, obrera y proletaria.

Octubre 12 1942 descubrimos que estábamos desnudos.
Que éramos muy inferiores, que no merecemos el respeto o credibilidad. El tiempo, a la atención que parece siempre estar sujeta a las cosas materiales, a la conveniencia. Lejos de constituciones o contratos que siempre legitiman Heroes y patriarcas, olvidando a tercos y sensibles. Fabricación de culpables. Por incitación. La idolatría, blasfemias, superstición abominable. Por siglos , sin importar distancias unidas por la horca, fuego y sangre en nombre de Dios se les asesino.

Humildad, hemos venido a aprender. Después del silencio. No supieron que hacer pues era la primera vez que alguien preguntaban eso. El sujeto y el objeto se juntaron: yo bebo el agua queme bebé y soy mirado por todo lo que miro. Yo soy otro y tu eres otro yo
Descubrimos que vivamos en América en pecado, que debiéramos obediencia a un Dios, que creó la culpa y el vestido. Ordenó quemar vivo a quién adorada al sol, a la luna, a la tierra, al agua que la moja. Pobre entre los pobres.

Hagamos homenaje a la feminidad llena de rebelión y valentía.
¿ Cuál es nuestro enemigo principal? La burguesía, la oligarquía, el ejército,la tecnocracia?
Es el miedo y lo llevamos a adentro .

La digna rabia: es motivación primaria para la creación y reconstrucción de sí mismo para llegar a quién se es.

“No hay necesidad de apresurarse. No hay necesidad de destellar. No hay necesidad de ser nadie más de lo que ya es uno”.

No voy a aceptar como destino la obediencia del débil contra el fuerte. Que es ahí donde se mide la dignidad humana entre indignos e indignados. #enllamas

Dándote mi palabra me doy. Quien pierde la lealtad a la palabra entregada. Pierde su humanidad. Su grandeza y humanización al pasar de siervos a seres consientes de almas creativas. La palabra hablada contiene música , que otorga dimensión y multiplicidad al lenguaje político en lo cotidiano.

1.Domitila Barrios de Chungara.