El campo de acción puede ser el de la desobediencia

Hoy es necesario cambiar el foco de la atención para otro camino, ya somos muchos en diferentes continentes que se cuestionan ¿cómo pasar a desobedecer?, no más estar pendiente a la mirada de los pares, ignorar los medios de una corporación qué reproduce violencias sistemáticamente en la sociedad de diversas formas como la muerte, pobreza e in equidad. “Se origina una potente tensión derivada de la falta de equilibro igualitario, el que recibe más de lo que puede dar se va, abandona. Y ¿cómo es esto posible? Se produce una auto-exclusión o censura de alguna manera”.

Este es un proyecto en conjunto de hombres y mujeres que debe llegar a ser replicado.

Abrir los ojos para encontrar una lucidez para las relaciones como sociedad, pide un quebranto al esquema que fundamenta el control sobre los cuerpos solo esas victorias pueden ser actos que proporcionen libertad al conjunto, en general la deconstrucción de patrones para la sociedad no solo para un género o un sexo que marca un genital esto genera un equilibrio necesario, al desmitificar la masculinidad, casi que llevándolo a un sentido genital se puede evidenciar mucho mejor pues solo con un pie adentro y otro afuera del orden se puede ver la realidad tal y como es.

La lealtad biológica como mecanismo de defensa.

Tirar a abajo la pesada regla que presiona, victimiza la primera persona en orden de secuencia que es victima de este orden impuesto, como acto pedagógico, es necesario sufrir una perdida vincular, por medio de este verbo transitivo que nos indica: Unir cosas inmateriales de manera firme o duradera, para soportar la violencia en sus cuerpos para después reproducirla replicandola generación tras generación, es allí cuando escuchamos en silencio a Rita Segato dictaminar: “la primera victima del mandato de masculinidad son los hombres”.

Es necesario aprender el dolor en carne viva.

“La ansiedad provocada es mínima en la desensibilización sistemática, porque las escenas son imaginadas en vez de reales, porque están dispuestas de una forma muy gradual, porque la progresión es demorada hasta que cada ítem precedente pueda visualizarse sin ansiedad y, lo más importante, porque el paciente está completamente relajado mientras imagina cada escena”. Harold Leitenberg, 1983.

Se produce una reducción de la empatía, la educación masculina es reduccionasta limitando las posibilidades de afectos en los hombres .

El entrenamiento policial o militar buscar testimoniar una crueldad dolorosa para poder ejercerla contra los enemigos de la sociedad. Poda una sensitividad profunda en cuanto a la censura frente a aspectos poco usuales al ojo vigilante. El papel en las luchas feministas y patriarcales es escuchar el llamado a desobedecer el mandato de crueldad que nos muestran las mujeres. El primer sujeto dócil a la ley patriarcal son los hombres. Reduciendo esta capacidad de atención natural de las personas a emocionarse ante la belleza y los valores estéticos o ante sentimientos como el amor, la ternura o la compasión. Parece entonces que amar es la manera de desmontar esta estructura que requiere de consciencia, de persuasión centrando la maquinaria de artefactos violentos en el blanco, esta que entiende la masculinidad como titulo que se aprueba mediante la capacidad de control sobre los cuerpos por medio de una estructura corporativa que juzga, evaluá, califica, se debe atravesar determinadas formas, como la capacidad de dominar la vida, estos son adjetivos necesarios para la masculinidad. Disfrazarse de hombre nos hace cumplir las evaluaciones que se deben reprobar. Esta desobediencia a la presión de las miradas de los pares dentro de esta corporación es una forma de generar el cambio para aprender formas benignas de relacionarse con los demás.

El juicio popular y el juicio legitimo del Estado son los que manejan una forma el justo proceso lejano al proceso occidental moderno, esto ayuda como instrumento ante la impunidad, esa escucha de sospecha puede trascender en el tiempo normalizando la impunidad.

Algunos varones se suicidan, dan un salto la vació para darle la espalda al mandato de masculinidad, pero nadie lo sabe con certeza, nunca hay respuestas: “No hay más que un problema filosófico verdaderamente serio: el suicidio”. Los contextos carcelarios, clínicos y académicos formaron el escenario laboral que controla los cuerpos ante la impunidad, para defender intereses ajenos, para parecer uno de ellos.

¿Tribunales comunales de justo proceso establecidos, en donde se escuche el contradictorio son propuestas que pueden generar cambio en medio de un mundo desinformado?: Exponernos a la desobediencia nos permite una segunda oportunidad para evitar los linchamientos sumarios que hoy trae segregación entre colectivos estructurados por el orden patriarcal, político y social el punitivismo que quiere muertos no nos lleva a ningún lado, solos nos sigue reduciendo.

Disolver la replica especular.

El punitivismo yace de un error jurídico que tiene como premisa una discriminación positiva, por eso las cárceles son ocupadas por negros, mestizos, pobres de casi toda América latina en razón de su historia, frente a los pueblos vencidos que merecen presencia en la memoria colectiva y garantías para ejercer el cambio con rigor se le atraviesan formas de ser impuestas que no nos permiten cambiar en la cotidianidad por medio de la introspección es posible sanar y cambiar entendiendo cada día como una nueva oportunidad.

Link Conferencia Rita Segato: https://www.youtube.com/watch?v=rR2J9W47rhA&feature=youtu.be

Publicado por

ESCACHAR

Blog de pensamiento crítico, feminismo, periodismo.

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