El Estado opresor es un macho violador

Estamos condicionados por un sistema androcéntrico, es decir que hace referencia a la práctica, consciente o no, de otorgar al varón y a su punto de vista una posición central en el mundo, las sociedades, la cultura y la historia.

Desde que nacemos nos imponen prácticas de comportamiento dadas como normales según el género de nacimiento, no nos explican la violencia que esto ejerce en la piscología de los sujetos en un futuro. La forma de transmitir los conocimientos más básica, es comunicándonos, explicándonos, pero esto no se ha centrado en un formato de educación que nos guie al pensamiento crítico, no en el sentido de destruirlo todo, si no en el cuestionar con argumentos e investigación la realidad colectiva, los que nos enseñan, a ese silencio que nos hace obedecer, a hacer caso, a obedecer por mil y una circunstancias personales, labores, metas, retos, planes para conseguir algún propósito, nos hacen mantener silencio, a ser cómplice.

Según Rita Segato, la primera víctima del patriciado o androcentrismo son los propios hombres, pero no lo saben porque no consiguen verse o colocarse como víctima, porque sería su muerte viril. Lo que llamo mandato de masculinidad, es el mandato de tener que demostrarse hombre y no poder hacerlo por no tener los medios. El paquete de potencias que les permite mostrarse viriles ante la sociedad lleva a la desesperación a los hombres, que son victimizados por ese mandato y por la situación de falta absoluta de poder y de autoridad a que los somete la golpiza económica que están sufriendo, una golpiza de no poder ser, por no poder tener.

Esto genera dudas, inseguridad, limita el espectro de la masculinidad, a forma, éstilo, rigidez y una inestabilidad que necesita todo el tiempo la demostración que se es hombre, y que tiene dos testículos entre las piernas, que nadie puede verle inferior y parecido a lo que se reconoce como femenino, es decir todo lo opuesto a la masculinidad exacerbada que vemos todos los dias, cómo normal y en ocasiones atractiva.

Esto se ve reflejado en realidad, en la forma de relacionarnos algunas cifras, si se pretende calificar, son crudas. Entre enero y junio, según el organismo de Justicia, se registraron 10.328 casos de violencia, lo que indica que son 57 mujeres atacadas cada día. Cada hora 2,3 mujeres son atacadas, en promedio, en Colombia.

Sumado a esto, hay que tener en cuenta las cifras reveladas por Medicina Legal, las cuales muestran 796 homicidios contra mujeres entre enero y octubre, lo que representa un aumento de 28 casos frente al mismo lapso de 2017. Siempre es importante aclarar que existe un sub registro ya que solo se denuncia un 10 o12 por ciento, ya que hay poca credibilidad en las instituciones, precisamente por la esa crisis masculina que no arroja los mejores resultados. Las mujeres trans y hombres gay según informe de verdad y reparación son lo más afectados por violencias dónde hay armas blancas y golpes de por medio, solo por el hecho de rebelar su identidad de género.

Quizá, ser un poco más conscientes frente a la normalidad y empezarmos a cuestionar nuestro propio concepto de masculinidad y as ipodamos estar un poco más tranquilos y sentirnos más seguros de quienes somos. Es aprender a respetar lo que nos enseñaron a no respetar. O sea, aprender a ver en el otro un sujeto moral sin que tenga que demostrar que lo es. Nosotrxs, cada día que salimos a la vida, a la calle, que salimos a circular bajo la mirada del otro, tenemos que hacer un esfuerzo cotidiano por demostrarnos ante el mundo como sujetos morales. Nuestra moralidad es siempre, siempre, sospechada.

La sospecha es que somos sujetos inmorales. Nosotros lo hacemos de forma automática: cuando nos miramos al espejo y pensamos si nos ponemos una camisa ajustada o suelta, si nos maquillamos o no, eso lo hacemos de manera indolora e incolora porque no nos damos cuenta de todos los cálculos que realizamos todos los días sobre cómo nos vamos presentar bajo la mirada del otro, para que el otro nos vea como sujetos morales. En cambio, se supone que el hombre lo hace para ser visto como sujeto potente y esa es una gran diferencia, frente masculinidades diversas más conscientes de un cambio político en la vida cotidiana.

Terminamos siendo los sospechosos, por no cumplir el mandato de masculinidad, por no desear la materialidad suficiente para que el otro me reconozca como un igual. Ven como se une directamente con el capitalismo, la fuerza de trabajo calificada y no calificada, ya que el 46 por ciento del trabajo en Colombia está siendo informal. Al hablar del empleo formal las directrices son casi siempre hombres, blancos, heterosexuales, católicos, padres de una familia tradicional o mujeres que reproducen ese mandato de masculinidad. Lo que reduce la posibilidad de explorar una identidad propia, una propuesta de ser autónoma que libere a los hombres de la violencia y así por fin a las mujeres, transgeneristas, transexuales y gays para expresar su identidad, sin miedos o prejuicios que los lleven a la sospecha del macho y su sistema históricamente aceptado por todos y todas. Eso es lo que debemos empezar a cuestionar.

Ese modelo de amor errado que seguimos aprendiendo y reproduciendo sin poder parar a pensar solo por un momento, hágalo, por favor hágalo.

Vean este video de la marcha de mujeres el 25 de Noviembre 2019 en Chile

https://www.youtube.com/watch?v=_o_0E054vaQ

FUENTES

https://www.lahaine.org/mundo.php/segato-por-que-la-masculinidad

https://www.elcolombiano.com/colombia/las-crudas-cifras-del-feminicidio-en-colombia-JE9701784

21N

En Bogotá inició el Paro Nacional el día 21 de Noviembre de 2019, desde las 9 de la mañana las organizaciones sindicalistas, de trabajadores obreros y pensionados se reunieron en el centro de la ciudad desde la carrera 39 con séptima, en el Parque Nacional hasta el Congreso. En otros puntos de la cuidad en las localidades de Suba, Tunjuelito y Usme se presentaron disturbios que afectaron locales y propiedad privada.

La jornada finalizo sin servicio de Transmilenio, con las presencia del ESMAD que desocupo la Plaza de Bolívar, por intento de asalto al congreso. Confirmaron la muerte de tres personas en Cauca y 98 más fueron detenidas en el marco del Paro. En Medellín, Barranquilla, Santander también se movilizaron los ciudadanos pero no se presentaron disturbios.

En la noche se realizó un cacerolazo, donde todas las personas rechazaron la violencia en la movilización y promovían las causas del paro, frente a una reforma laboral y pensional, la situación de persecución a líderes sociales, los crimenes de Estado y el descubrimiento que tras el bombardeo del Ejército 7 menores de edad fueron presentados como bajas de la guerrilla con éxito.

El viernes 22 de Noviembre se creó una estrategia para deslegitimar la movilización social, el transporte funciono hasta primeras horas de la mañana, las calles de las ciudades volvieron a llenarse de personas. Se decretó toque de queda en Bogotá en las zonas de Bosa, Kennedy y Ciudad Bolívar, desde las 20:00 de este viernes hasta las 5:00 del sábado. Más tarde, el presidente Iván Duque anunció que el toque de queda regía para toda la capital desde las 21:00 horas y confirmó el despliegue de los militares en las calles “para garantizar la seguridad en los lugares donde se está viendo perturbada la tranquilidad”.

En Cali y Bogotá, se dispersaron mensajes en donde se decía que vándalos ingresaban a casas a saquear, lo que genero la reacción de las personas en sus conjuntos a armarse, con lo que tuvieran, palos, machetes, varillas, cadenas, para que no les robaran los lujos de la clase media, es ridículo, después de ver el registro de los videos la policía dejaba a los revoltosos y los recogía al amanecer, después de robar viviendas y comercio. Creando la paramilitarización de la clase trabajadora. Generando miedo y violencia psicológica. Se burló en la cara del miedo de sus familias y vecinos cansados de este sistema que no ofrece oportunidades verdaderas. Los uso para justificar a sus milicos.

23 personas fueron detenidas en Bogotá, 253 mil personas marcharon, según el Gobierno aunque se estima que fueron entre 800.000 a 900.000. El 23 de Noviembre después de conocerse el montaje del Estado, las autoridades insistieron que fue una jornada de pánico organizado. Así que continuaron las marchas por diferentes zonas de la ciudad, Suba, Usme y en el Centro de la ciudad, sin dejarlos llegar a la Plaza de Bolívar por la presencia del ESMAD, en la altura de la calle 19 con carrera 4, Dylan Mauricio Cruz Medina de 18 años fue herido, resultado afectado de gravedad por un arma de la fuerza pública en su cabeza, su sangre mancho el asfalto, su cerebro se inflamo, lo trasladaron al Hospital San Ignacio donde tuvieron que inducirle el coma, se encuentra con respiración artificial en ciudadanos intensivos, por culpa de un gobierno que no acepta el dialogo si no envía sus milicos a sus calles.

El 24 de Noviembre continúan las movilizaciones con menos intensidad pero es evidente que fue el resultado del toque de queda de un Gobierno torpe y manipulador. Olvidando el artículo 37 de la Constitución política Colombiana desde 1991. Toda parte del pueblo puede reunirse y manifestarse pública y pacíficamente, algo que los ciudadanos le gritan a la fuerza pública SIN VIOLENCIA.

Que viva el Paro Nacional, abajo el Estado Heteropatriarcal.

Decenas de personas se manifiestan en favor de la salud del joven Dylan Cruz. Además, se adelanta una manifestación por parte de compañeros y profesores de Dylan, del Colegio Ricaurte, en la Calle 19 con Carrera 22. La graduación de bachillerato del joven tendría lugar este lunes 25 de noviembre, según manifestó uno de sus docentes.

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FUENTES

  1. https://www.elespectador.com/noticias/ciencia/207-mil-marchantes-en-el-paro-nacional-una-cifra-oficial-que-podria-ser-muy-baja-articulo-892588
  2. https://www.rcnradio.com/colombia/los-numeros-de-las-protestas-tres-muertos-120-lesionados-y-98-detenidos
  3. https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-50511211
  4. https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-50503455
  5. https://www.rcnradio.com/politica/asi-transcurre-el-paro-nacional-hoy-21-de-noviembre

FOTO. https://noticias.caracoltv.com/colombia/imagenes-del-paro-nacional-con-ingeniosas-frases-colombianos-muestran-su-descontento

Dias actuales o imaginarios, ya da igual.

La ciudad maldita

Es sábado en la tarde, el cielo esta nublado y hace que el día sea oscuro y frio, salgo de mi casa, de mi cuarto, de mi encierro auto-provocado, cruzo la  portería, camino hacia la Autopista Sur. Llevo una muda de ropa y nada más. Cuando quieres las cosas pasan no hay excusa que valga cuando de por medio hay una buena intención, pasarla bien.

Después de caminar unos minutos, llego a esperar un bus que me lleve por toda la Av. Boyacá. Logro tomar uno, el tráfico es lento, parece que por 30 minutos de espera avanzamos unas pocas cuadras. Empieza a llover, lo que empeora el tráfico en mi ciudad, Bogotá, se mezcla un olor de tierra mojada y los pasajeros destilan un olor a perro mal bañado, casualidad o causalidad, aún no lo sé. Envío un mensaje informando que posiblemente llegue después de lo acordado por el tráfico. Mientras espero  veo los carros organizados en filas eternas, veo como las personas que están adentro encienden la calefacción o cierran las ventanas de sus autos y se acomodan para la larga espera. Yo enciendo mi reproductor de música y espero como todos para llegar a mi destino. Me sumo a la fila de indiferentes que solo esperan llegar de un lugar a otro.

Tras una hora y 30 minutos, logre llegar a la Calle 26 con Av. Boyacá, al bajar del bus, camino, veo que el tráfico  ya está un poco fluido, cruzo el puente peatonal y bajo hasta la estación de Normandía, giro a mano izquierda y camino dos cuadras al sur, me paso una cuadra, algo normal en mi despiste habitual, así que  bajo dos cuadras y camino una hacia el norte. Llego a una esquina de una casa de dos pisos, saludo amablemente, ahí está él mi mejor amigo, mi cómplice, un enviado por la vida o el destino para mostrarme que las cosas pueden ser diferentes.
Él, modesto pero orgulloso me muestra su lugar de trabajo, el resultado de su esfuerzo y dedicación en las últimas semanas. Quedo sorprendido, intento cruzar un pasamos pero no logro dar más de dos brazadas para avanzar, caigo sobre mis zapatos y se levanta polvo al rededor.

Nos despedimos de Luis un hombre alto, de contextura gruesa, de risa contagiosa que me asegura que “ese muchacho es un caspa”, algo que yo ya sé. Subo a una moto negra, motor 1600, es mi segundo recorrido en moto. Él me pregunta por el tráfico en la Av. Boyacá le digo, qué está muy trancado por accidentes de tránsito o inundaciones, a lo que hace caso omiso y continua, vamos hasta la calle 150 con Boyacá, y subimos para tomar la carrera 9 hacia la 163 con 8f.

Habían transcurrido semanas, quizás más de dos meses en que no iba a ese lugar, me encuentro con sus padres, muy amables me saludan como si nos hubiéramos visto hace unos días. Encuentro el espacio familiar, reconozco los ambientes y donde se encuentra cada uno. Veo a Gustavo parado frente al espejo y a Charlotte en el cuarto atenta de su amo. Salimos a comprar algunas cosas como vino, jamón, queso, después complementamos con atún, café instantáneo, aceite, huevos, dulces, botellas de agua y gaseosas. Todo cupo en dos maletas, nos despedimos entre abrazos y buenos deseos, salimos a la Autopista Norte vía Chía. El tráfico es todo lo contrario, las calles secas, solitarias y tranquilas. Paramos varias veces para verificar la ubicación del destino. Hasta que una moto con tres pasajeros muy ruidosos, nos distraen y giramos antes de tiempo. Replanteamos la ruta y seguimos rumbo a un lugar de ensueño. Guasca es un municipio colombiano del departamento de Cundinamarca ubicado en la provincia del Guavio, a 50 kilómetros al nordeste de Bogotá, D. C. Cuenta con una población de 14.759 habitantes.

Al llegar  nos reciben unos perros en un puente de madera rojo, hacemos una llamada para informar que ya estamos en el lugar de la reserva, cruzamos el puente y llegamos a una finca hermosa, con huerta y tres cabañas que parecen sacadas de un cuento infantil. La señora encargada nos recibe, me entrega las llaves de la cabaña y se retira.

Lo primero que hacemos es poner a hacer café y pegar un cigarrillo de marihuana, destapamos una botella de vino y ponemos música rap a todo volumen. La noche llega con su frio típico, lo que nos lleva a descansar para madrugar y poder disfrutar de un día de campo.

A las 5:50 minutos de la mañana nos despertamos por inercia gracias a nuestro reloj biológico, calentamos café  y salimos a ver el amanecer en un comedor hecho con troncos de árboles en medio de un amplio jardín verde. Los perros nos saludan batiendo su colita y oliendo cualquier rincón extraño para ellos. Preparamos desayuno, huevos con jamón y queso acompañado de aguacate y más café. Llega un gato negro con blanco se instala en una silla y nos pide jamón, casi que nos exige darle de nuestra comida, yo derretido por este animalito hago todo lo que me pide sin chistar, hasta que se aleja  y se acomoda con los perros como si fuera uno más de la manada.
Decidimos organizar un poco y salir al pueblo a conocer los termales. Llegamos al lugar donde nos cobran hasta por respirar aquel aire sobre expuesto y pasado por muchas bocas y pulmones sucios.

Pagamos el ingreso, la dotación y el casillero para dejar las cosas. Vamos a la zona de los termales, ingresamos, el agua es tibia, amarillenta y el lodo en el piso no nos da confianza, nadamos de un extremo a otro, observamos los chorros de agua que salen a presión a un costado y observamos como las personas se hacen mascarillas exfoliantes con el lodo del fondo del termal. Salimos aterrados por lo juegos familiares, por el ambiente patriarcal y buscamos un lugar menos concurrido, entre baldosas calientes y gente en toalla, encontramos una zona cubierta, el vapor de las dos piscinas hace que se sienta  más caliente, es imposible aclimatarse de un sentón, lleva tiempo poder sumergirse en esa agua burbujeante, cuando ya pude aguantar la caída de agua hirviendo sobre mi cabeza, nos recomendaron la pileta del páramo, esta pequeña piscina tiene agua helada con hierbas como eucalipto y ruda, nos enseñan un recipiente para poder bañarnos atotumadas; La sensación es indescriptible, refrescante y liberadora. Salimos del lugar, regresamos a la cabaña a hacer almuerzo, atún con jamón, queso, huevos y aguacate, después tomamos una larga siesta, al despertar organizamos la cabaña para entregarla, nos despedimos de las personas encargadas y tomamos camino a Bogotá, paramos en la carretera a comer picada de longaniza, chorizo, morcilla, papas criollas y sabaneras, una cerveza para acompañar y seguimos el camino.

Se pueden observar las grandes sabanas, los cultivos de flores, las montañas a lo lejos y lindos paisajes de pueblo, de rutas delgadas con tiendas a sus costados, desde fábricas de loza hasta papelerías o venta de minutos. Empezamos a ver los edificios, el smog sobre el cielo de la ciudad y el tráfico lento. Esquivamos los camiones, automóviles y bicicletas.

Nos despedimos en el centro donde tomo Transmilenio para regresar a mi casa, voy con mi maleta y el alma un poco más liviana, llena de esperanza para hacer algunos sueños realidad y fumarme algunos plones.

Volver a la rutina el ejercicio diario de resistir, de abrirse camino, de ser terco, de no aceptar que nadie esté por encima de mí ni yo esté por encima de nadie, lo segundo si lo conozco mientras lo primero lo experimento a diario. Abrirse los huecos en las mejillas, aparentar y buscar un camino que repelo químicamente. No lo puedo explicar es como si fuera más importante llegar primero que llegar mejor. Yo busco ejercitar la paciencia pero ya se me agota.

Foto https://okdiario.com/espana/leyes-genero-subvencionan-100-millones-euros-feministas-radicales-toda-espana-3549182img_8140-655x368