Violencias

“Mujeres, si es necesario tirar un monumento entero para que el gobierno haga su trabajo y les brinde protección cuenten conmigo. No hay piedra más valiosa que una vida, no existe vidrio más frágil que el temor de no poder vivir en libertad.”

Hoy el peso de las palabras tiene una carga de violencia, son políticas y esenciales para entender como todas esas imágenes y diversidad de contextos precarios son fundamentales para poder exponer un mensaje específico, dejarlo sin un equilibrio lógico, satanizar la lucha por derechos fundamentales en zonas de marginalización y pobreza extrema.

La marcha de mujeres en Uruguay, la marcha de mujeres en Argentina, la marcha de mujeres contra la violencia machista en México, la marcha de mujeres en Brasil, la marcha de mujeres en Colombia.

Si pensaron -esa es su estrategia-.

Es así, lamentablemente en estos tiempos veloces y ásperos los poderosos saben que esa es la manera de deslegitimar la lucha de más de 60 años, de archivar los avances legislativos que aún no penetran en la cotidianidad Latinoamericana, no les permiten el acceso a esos discursos democráticos que no tienen espacio en un mundo cada vez más delimitado y por lo menos en la región, vamos camino a una sociedad autoritarita por parte del Estado.

“En nuestro continente el Estado se funda para recibir la herencia colonial. Su finalidad es administrar, desde el exterior, la riqueza de los pueblos. Se funda trasladando la gestión del otro lado del Atlántico hacia el territorio, un cambio de manos que inventa naciones. Ese es el error fundacional, en el que un Estado continuista, siempre colonial, inventa naciones extremadamente vulnerables a la inflación del control paraestatal de la vida“

Errores en donde tras 200 años de conmemorar batallas, encabezadas por hombres, que violaron y colonizaron el territorio primero desde los cuerpos femeninos indígenas y negros, mezclaron e inyectaron una lengua impuesta, que hoy nos deja tantos vacíos para podernos contar nuestra propia historia. Para reconocernos con orgullo y exigir con rabia, no pidiéndole permiso a estas instituciones que in-visibilizan el feminicidio, la colonización y la discriminación.

Se trata de derechos no de asistencialismos.

La autora Rita Segato “señaló tres procesos: la aparición de un tipo de crimen, el expresivo; el crimen utilitario, y la presencia de un mandato de violación que forma parte de los mecanismos de fraternidad masculina. -Ese crimen es el feminicidio-.

Ahondando, estableció su teoría del desdoblamiento paramilitar del Estado, sobre todo en Latinoamérica –evidente en Colombia, Centroamérica y México–, que implica una tercerización del control de la vida “de sectores cada vez más amplios de población”, aseguro en muchas entrevistas. Un criollaje que se olvidó de los Mapuche, Muiscas, Ingas y Muxes. “En Hispanoamérica hay participación indígena en 345 conflictos de los 626 registrados y en 125 de los 200 de México y América Central”, detalló Joan Martínez Alier, del Atlas de Justicia Ambiental. Esta plataforma registra 2.850 conflictos ambientales en todo el mundo en los que el componente indígena está presente en el 40% de los casos”.
Ese mismo Estado ejerce una violación a sus ciudadanos, no da seguridad, equidad de oportunidades laborales, académicas, en contra de tan bellas constituciones como la colombiana que se basa en la participación de todos y todas, negros, indígenas, mestizos, etc. El autoritarismo no se ve únicamente en una dictadura, solo cuando él se autoproclama e impone su visión. O más bien la visión de un pocos poderosos que terminan siendo quienes toman la decisiones, ahí se ejerce una violencia de Estado. Nos convierte en una república de la mayoría y no en un Estado pluralista y laico.

Un Estado débil desde su concepción, que dedica su tiempo a la criminalización y persecución de los agentes de cambio y glorifica o defiende los burgueses que roban y benefician a esa elite. Lo ilegal siempre se hará en la clandestinidad y bajo la autoridad ramplona, en cambio para las personas comunes y corrientes son más los obstáculos ante la verborrea demócrata.

Por ejemplo El Protocolo Facultativo de la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer fue adoptado por la Asamblea General en 1999, y obliga a los Estados signatarios a reconocer la competencia del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer, para recibir y considerar las quejas expresadas por personas o grupos organizados de la sociedad civil, lo que constituye un mecanismo exigente de rendición de cuentas en materia de actos de discriminación contra las mujeres, en comparación con el mecanismo vigente de presentación de informes periódicos.

La gran mayoría de los países caribeños y una minoría de los latino-americanos no han ni firmado ni ratificado el Protocolo.
Argentina y Colombia fueron los últimos países de la región que lo ratificaren, ambos en 2007.

Según el Observatorio de equidad e igualdad de género.

La información oficial para 19 países de América Latina y el Caribe muestra un total de 2.559 mujeres víctimas de feminicidio o femicidio en 2017. Si a estos se suman los datos de otros 4 países de la región que sólo registran los feminicidios cometidos a manos de la pareja o ex pareja de la víctima, este número asciende a 2.795 mujeres muertas por feminicidio en este año.

Los datos de 2016 y 2017, muestran que El Salvador (10.2), Honduras (5.8), Belice (4.8), Trinidad y Tabago (3.0), Guatemala (2.6) y República Dominicana (2.2) son los países con mayor prevalencia de feminicidios en la región.

En América del Sur, la mayor prevalencia se observa en Bolivia y Paraguay con tasas de 2.0 y1.6 por cada 100.000 mujeres. El país feminicida México: 1,199 mexicanas fueron asesinadas en lo que va de 2019 de acuerdo al Secretariado Ejecutivo, cada dos horas y media, una mujer es víctima de la violencia machista.

Fuente. CEPAL.
En cuanto a Colombia Según Medicina Legal, entre enero de 2018 y el 20 de febrero pasado iban 1.080 asesinatos de mujeres, 12 más que en el mismo periodo del año 2017. En presuntos abusos sexuales, el incremento marca el 9,5%.

Adicionalmente En la última década los crímenes contra miembros de la comunidad LGBT aumentaron en 10 países de América Latina. En Brasil hubo 958 crímenes en 3 años y en Colombia 142 fueron masacrados en medio del conflicto armado.

En conclusión no se dejen colonizar el pensamiento, busquen sus fuentes, duden de esa verdad que nos muestran los medios de comunicación, donde se les exige protocolo a la revolución y donde se les sigue cuestionando a ciertos cuerpos la forma de tomar la palabra y hacerla propia, aun en tiempos violentos.

Fuentes.
1. https://www.lahaine.org/bO24
2. http://www.puntoycoma.pe/coyuntura/reportaje-como-se-origino-el-movimiento-ni-una-menos/
3. https://www.pagina12.com.ar/212316-lula-respaldo-la-marcha-de-las-mujeres-en-brasilia
4. https://politica.expansion.mx/cdmx/2019/08/16/marcha-feminista-cdmx-contra-agresion-sexual
5. https://oig.cepal.org/es/indicadores/paises-que-han-firmado-ratificado-protocolo-facultativo-la-convencion-la-eliminacion
6. https://oig.cepal.org/es/indicadores/feminicidio
7. https://www.cepal.org/mujer/noticias/paginas/3/27403/violenciadegenero.pdf
8. https://www.semana.com/nacion/articulo/cifras-de-violencia-contra-la-mujer-en-2018-y-2019/604118
9. http://agenciapresentes.org/2019/03/15/cidh-en-alerta-por-la-ola-de-ataques-a-lgbt-en-lo-que-va-de-2019/

Publicado por

ESCACHAR

Blog de pensamiento crítico, feminismo, periodismo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s