“No solo a mí me pasa esto”

Doy vueltas en la cama intentando dormir.

Siento el pasar de las horas como si fueran milenios, duele el vibrar del segundero, pero aun estoy en el mismo hueco, en la misma guarida abandonada: – acostado de medio lado, con la cara llena de sombras, rayas naranjas que vienen del exterior a pintar la oscuridad de mi piel-. En esa habitación solitaria, en esa misma cama enorme donde dibujo tu rostro inconscientemente, porque siempre, siempre, siempre estás en cada rincón, en cada suspiro, en cada vocablo que me recuerda tu ausencia y que esta vida es mierda. Y que venimos a comer mierda en este sancocho humano de sobras de aquel banquete burgués. Sin dudarlo, serio y ofuscado, me dice:

-Se merece su destino, se merece su suplicio. Se lo merece por puto.

En la mañana te levantas con dolor de cabeza de tanto dormir. No encuentras un mejor estado, que esa inconsciencia que permite un análisis, que te empuja a una introspección seria, honesta y sin adornos. Tomas una ducha fría para despabilarte, bebes a grandes sorbos una taza llena de café oscuro. Y piensas que no tienes porque tolerar todo lo que te hace mal… mientras la mirada se pierde en las paredes macilentas, chorreantes sientes la humedad en los tobillos y solo es ahí cuando sabes que te puede llegar hasta el cuello, pero resistirás, tu sabes que resistirás, que es algo pasajero, sueñas con un tiempo en donde recuperaras la mirada inicial para volver a tomar entre los dedos los pedazos de lo que fue, unirlos buscando que las piezas encajen así no estuvieran juntas, esta es la oportunidad para que con un fuerte abrazo las esquirlas del interior dejen de cortar y busquen sanar.

Sin darse cuenta inicia una vez más la rutina, el bus, el pitido de la puerta en cada parada, la falta de oxigeno por la cantidad de cuerpos en un mismo espacio, se ven las manos, las piernas, las caras chocando contra las varillas y vidrios, empañan-dolos, asfixiándonos en nuestra propia peste. Finalmente llego, camino, busco la ruta más fácil para salir de ese infierno. Cruzo la calle 13: Le pido un tinto y un cigarro a don José: la misma transacción a la misma hora, en la misma esquina, camino lentamente para no derramar el tinto mientras saboreo el humo espeso que sale de mis labios. Marco la hora de llegada con la tarjeta. Me cambio, subo 5 pisos, bajo uno piso más, cruzo las puertas que al pitar anuncian el acceso. Me siento por 2 horas en el mismo cubículo: Frente a la puerta es el segundo a la derecha y desde la ventana es el tercero a la izquierda, escribo, borro, escribo, cierro el archivo, hago un par de llamadas sin éxito o efectividad, vuelvo a escribir. Salgo, de nuevo el pitido, tomo más café, pienso, bebo más sorbos de café, aspiro más humo y veo como se desvanece intentando escabullirme junto a él en el aire. Pero no obtiene éxito alguno, mi huesudo cuerpo no me permite cambiar de estado. Los grandes fémures y costillares no se desaparecen, por el contrario se envejecen, se curten, se pudren l e n t a m e n t e nos vamos haciéndonos mierda.

-Repito mantras poderosos. Como exigiéndole al mundo:

“Dame inspiración por un instante y siembra mil estrellas en el aire” Solo veo sombras que deslumbran sus rasgos pero solo logro identificarlos , me observo, pienso, me he mirado en ella, en sus letras, en sus frases esquivas como en otras escritoras y escritores que admiro y he seguido de cerca. Hay gente que forma parte de tu vida, aunque no hayas dormido nunca con ella. Esto ya no es necesario para sentir que sus experiencias parecen sacadas de mi cabeza enferma, y solo en esos momentos sientes un poco de consuelo, de paz y un pequeño sesgo de espereza: Y gritas todo va a estar bien. Pero… de nuevo suenan las puertas, había olvidado comer, ya no siento apetito pero es otra pausa para llegar al fin, justo a la mitad. Camino, caliento mi almuerzo y otro pitido me indica que ya pasaron dos minutos de los 60, como mi almuerzo en 20 y bajo en 5, camino, fumo, observo y ya pasaron 30, subo corriendo pues solo me quedan 3. Vivo con un embrollo entre las cejas, con un enredo en el cerebro mientras tu sigues, sigues tranquilamente siendo tu, y esta bien, no para mi. Pero esta bien…Como la vida no logra trascender, busco poner como prioridad mi felicidad.

No debo ser más reduccionista, no es poca cosa, debo fluir, quiero rodar, quiero sentir que puedo volar, que nada esta fuera de mi alcance, que esto solo parece ser un comienzo, de pronto forzoso pero más vale enfrentarlo sin miedo, no insistir y permitir emanar muy buena energía. Vivir en el día a día y escribir todos los días.

Vuelvo a subir, pasan 3 horas sin mucho afán, ocupado, haciendo un poco allá y un poco acá, distraigo la pausa y logramos avanzar. Borrar, tachar, volver a comenzar, leer y siempre dudar, nunca tragar entero. Esto cuneta más que cualquier cosa, más que lo valioso, más que lo costoso, ese valor incalculable que brinda una amistad: ser mas amable conmigo mismo, hacer más placentera mi existencia, seguir en la búsqueda de nuevas cosas que decir y por lo tanto nuevos caminos por forjar. Usar la escritura como legitima defensa contra las manías, contra mi nariz, mis dedos y los cornetes maleables. Una resistencia contra lo violento que habita en mi, propongo hacer mejores filtros, ver más allá de los huesos, los músculos, los rostros, los cuerpos, desnudar pensamientos con silabas perfectas hasta inundarse en fluidos placenteros, humedeciendo las hojas se rompe el pasado. “aunque en materia de creatividad espiritual sea lícito atenerse a los ejemplos de cualquier tipo- están todos en contra de mí”. Sencillamente siento que todos están en contra mi. Pero aun seguimos sembrando flores en una oscura primavera, que pasará: como pasan las cosas, los hombres, los gatos, los libros, los días, las semanas, los meses, los años, y la vida misma en esta rutina eterna.

Esa sensación humana que solo logra la escritura, de “no solo me pasa a mi”. Que puede que la vida no sea la misma para todos, pero si no limitados a los mismos diálogos, a las mismas escenas que encarnan la vida de nuestros antepasados, que nos dan las lineas precisas, precisas, precisas…. Para mentir, al mundo a nosotros mismos con la simple excusa de ser feliz.

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¿Cómo controlar esa pulsión ?

Si ya no hay más que perder, se puede—escribir, escribir—,pero no sé cómo vivir de esto. El tiempo se vuelve rústico y difícil de tragar, no hay quien diga lo único que a veces hace falta escuchar, esa mentira vulgar y piadosa: “ Que todo va a estar bien”.

Han experimentado esa sensación en donde poco a poco se pierde el sentido común y se extienden por las extremidades corrientasos incontrolables y telúricos movimientos inconscientes, hasta llegar a los brazos huesudos y fríos para al fin terminar en unos puntiagudos dedos delgados. Mientras no paran de moverse, rápidamente chocan marcando formas que buscan darle sentido al interior, a lo que es tan difícil de definir con vocablos, lo que se siente y sucede dentro, todo eso que callamos cuando caminamos entre multitudes y seguimos sintiéndonos solos, cada vez más solos.

Solos entre paredes, solos entre calles, afuera o adentro con la única certeza de seguir solos. Sólo nos acompaña la esperanza de acabar con la ausencia permanente, la ilusión desbocada de entregar amor sin importar si volverá, ni cómo, dónde o cuándo pues todo esto carece de importancia al sentir mis pies de plomo frente a su filo silencioso, toda duda carece de validez: se caen una a una por que sencillamente varían según la circunstancia o el contexto, como nosotros y nuestros sentimientos. Predecibles a veces corrientes.

Las calles angostas enjaulan los pasos direccionandolos al mismo punto de la ciudad, al mismo cuerpo, a un encuentro idealizado con un alma extraña, mezquina y esquiva, que danza entre las esquinas, entre tibio y sombrio destella un hilo de autenticidad, mientras observa mi frustración como un grandioso banquete, yo sigo tachando palabras.

El día moría lentamente, se sentía como el sol golpeaba las cabezas sobre el asfalto hirviente, como balones brillantes, como bultos errantes, el viento controlaba la sensación térmica, parecia hacer calor, pero el frio se calaba hasta el último rincón, revolcando el interior al inhalar y exhalar con un solo pulmón, mira esa figura amorfa que casi siempre lo toca, lo araña, lo ahoga y luego solo lo escupe. Otras veces, muy pocas, se sienten como un bálsamo. Solo en momentos determinados, poco comunes y solitarios:

Se habla a si mismo intentando no olvidar el norte, no perder el control por cada segundo de ausencia, recuerda ese vacío permanente del cuál no podrá escapar facilmente, lo debe reconocer, pararse frente a él seguro y con más argumentos que lo desdoblen, haciendo que se trague sus bolas cubiertas de agujas… y sin embargo nada de esto será suficiente, pues nada se asemeja a esa distancia entre el amor y la incertidumbre, entre la duda y esa frivolidad moderna que logran hacer escurrir sus deseos entre los dedos, logran hacer que muten y cambien, se unan y se separen, como uno, como todos, como la vida en esas noches de andenes, de observar los vestigios de lo que pudo ser y reconocer la simpleza y grandeza de lo que meramente es. Sin espectitivas o prejuicios.

Ahora este cuerpo se acomoda buscando desdibujar su pasado hasta llegar a un nuevo estado, quizás indetectable o espeluznante, quiere descubrir un nuevo horizonte, apostarle con cada una de sus moléculas en la ruleta rusa que solo el destino puede frenar. Y solo él sabe cuándo parar.

Quieto entre papeles, respira con el higado roído por la enfermedad producto de un cumulo deforme de páginas, todas repletas de preposiciones, verbos, paréntesis, signos de interrogación, diálogos, citas y más citas con comillas, metáforas, oraciones prolijas o macheteadas. Practico con él, lo mutilo con desalientos o euforias pasajeras. Lo hago por semanas, pues si me alejo demasiado me olvida y si lo agarro muy fuerte se espanta, cuando me tensiono se enoja y entonces solo luce como una tira de plegarias, con quemaduras de cigarro y salpicaduras agrias, por eso procuro no alejarme demasiado. Siempre a su alcance. Apenas lo necesario para observar su majestuosa escencia caníbal. Esa belleza natural e imperfecta de la realidad. Del hombre en su naturaleza mixta, brusca y pretensiosa.

Somos producto de un hoyo negro, ni más ni menos.

Aun siendo solo un punto

en el horizonte remoto

el amigo es un universo

Margarita Schultz [Sin título]

Eso que sobra en mi, que ésta de más, que puede faltar pero que a ellos no les importa, eso es lo que se debe y vale pena escribir, no lo que quisiéramos, nada más y nada menos que la realidad. Así voy uniendo retazos que construyen una visión: dónde solo quedan las palabras, a la espera de tu llegada, siendo pacientes tratando de mantener la calma y no arruinarlo todo.

Esa será mi versión, allí se gestaría una edición de una vida mejor donde seremos nosotros: los más contradictorios: cada uno con lo suyo, ni más ni menos, lo que queda de nosotros convertidos en texto, en fragmentos, en recuerdos, en historia. Hacer esto se convierte en un bálsamo en tiempos de guerra, de poca confianza. ¿En tiempos desesperados se puede morir de realidad? Estamos sujetos a la apariencia para obtener credibilidad, a la aprobación externa más que la propia, así poco a poco nos vamos convirtiendo en cadáveres carbonizados, somos la ilusión de aquello que no podemos ser.

Mientras tanto es importante resistir, ser fiel a los ideales, a las palabras, no usarlas como armas corto-punzantes, como arpones o machetes que carguen mentiras, encontremos un equilibrio, esa distancia exacta que me permite disparar y aun así, solo te rose y no te lastime, que puedas seguir fluyendo, a tu tiempo, a tu ritmo, fiel a tu esencia. Convertirse en el motivo del otro, en una razón poderosa sin buscarlo, ser ese cúmulo de energía, ese puñado de ilusión, esa pizca de motivación que la cruda y pesada realidad me extingue a diario.

No busco que nuestra historia sea igual a las ya contadas, en donde ambos sabemos que puede serlo, alguien que busca dar y recibir, alguien como yo con manotadas de intensiones buenas a la espera que lo aceptes sin rodeos. Depende de nosotros sembrar una diferencia arriesgada, una que tome todas mis hojas en blanco y las llene de grafías que luego intente interpretar en silencio, acomodarlas para que se parezcan a nosotros, para que ambos lo entendamos y demos rienda suelta a cualquier posibilidad de estar juntos. Ser recortes tajantes producto de tu agudo filo, que me desprendió:lo que tengo, lo que quiero dar y lo que en realidad sucede.

De pronto no me sobre o me falte nada, quizá sea un poco como tu, ese equilibrio equidistante que gotea, que sangra, que es torrentoso o liviano. Ni más ni menos pues lo llevo dentro: estos tachones, manchones borrosos, garabatos difíciles de descifrar: tu mirada, tu tiempo al caminar y sonreír a la vez… Cuando tus ojos se hacen más pequeños y tu alma se siente entre carcajadas. Esos sentimientos y recuerdos buscan sembrarse en mi interior fértil, desean florecer enraizando tu esencia en mi cuerpo y brotando frutos y hojas que me tapan la visión y ambienten la escena mejorando mi versión de ti.

Volver a apostar por las cosas pequeñas, por lo encuentros sin expectativas, a esas sociedades de dos o tres que buscan armar una revolución; que logren matar entre las letras esas limitadas formas de relacionarnos, que pulan la silueta de tu nombre hasta que brilles de la misma forma que lo perciben mis ojos. Volver al paso inicial, a ese afán de estar, de insistir para forjar algo importante antes que todo pueda salir mal, antes que te aburras y lo botes a la basura… Mucho antes que termines con los días felices de tardes de domingo. De los tamales, los porros y la buena energía. Antes de la última madrugada, antes que se termine la curiosidad en los huesos por medir tu cuerpo, de mi córnea por escanear cada detalle de tu presencia en mi vida. Antes de todo eso me lanzo y digo que no te obligo a nada, que no espero nada, que no busco recompensas o medallas… Lo único, si es que he de desear algo…que sea contigo, lo mas mínimo e insignificante, para mi es un deleite imperdible-mente adictivo. ¿Cómo hacer esto? -Qué admirable/ aquel que no piensa pues la vida le huye/ como un relámpago, como un pinchazo. Para que cada vez que cierre los ojos este tu fantasma detrás de mis párpados. Admirable los que están en el tiempo sin pensar en él, porque se divierten sin poseer, sin gobernar, aman y disfrutan entregar su amor.

“Escribo como si boxeara. Hay una rabia infinita dentro de mí, una violencia infinita dentro de mí, una nostalgia infinita dentro de mí, una furia infinita dentro de mí, un arrebato ciego dentro de mí. Porque siempre, siempre, siempre, escribo como si boxeara. O mejor: ¿por qué, siempre, siempre, siempre, escribo como si boxeara?”. -LEILA GUERRIERO*-

No busco su aprobación, es mi obligación encontrar mi éstilo

Yo tenía un plan: uno en donde mi cerebro suicida solo hace una cosa bien, qué consiste en construir elaborados planes para acabar conmigo mismo. Mi plan incluía no contarle a nadie que había un problema, de modo que no interfieran.

Cuando no consiguió contactar conmigo, quizá se cansó, se espantó, se aburrió… Se curtió. Llamo a mi familia para ponerlos en alerta, quienes de inmediato entraron a usmear cada rincón de mi espacio y llamar a la policía, todo esto como muestra de preocupación. De amor.

La policía vino para llevarme a urgencias; A continuación los médicos me encerrarian en un psiquiátrico para tenerme en observación: El motivo, proferir algunas amenazas a mi mismo, al mundo que me asquea y mi vida miserable que se desperdicia de lunes a viernes. Por contradecir el estándar de “limpio y sano”mientras caminaba por las calles que me ahogan de recuerdos y remembranzas; Al punto de no poder diferenciar entre la ficción de mi cerebro dañado y el filo de la cruda realidad. Después parece que me eché para atrás, no es que no fuera verdad, cada uno de mis aullidos de auxilio pero me siento aterrorizado y tieso.

Solo pronunciar en voz alta mi verdad no era parte del plan, siempre nos enseñan a callar, hábito que no entiendo muy bien aún. Creí que podía evitar la consecuencias de la confesión, pero no fue así. Uno puede fingirle al mundo: su papel de macho patriarcal que niega la verdad de los demás e impone la suya cómo única, algo cobarde, convenientemente y muy conservador. Pero no se puede mentir a usted mismo, a la cara, al espejo, al dictamen oficial, al modelo hegemónico que nos reprime sin parar. Ahora sólo le queda el futuro de años de tratamiento médico, en citas agobiantes con doctores normativos, heterosexuales, jueces de la moral y el buen vivir, ese nuevo termino de cuidar “mi calidad de vida” no me interesa.

Ahora veo con claridad que todo esto tenía que pasar, quizá un año, o años, o décadas para lograr engancharme a un medicamento, a un horario fijo, a una dieta, a esa estúpida hipocresía del amor propio. Y todo esto por no hablar de esta pesadilla recurrente en la que me encuentro encerrado, asi me esfuerce por explicarle a las “autoridades” que no debo estar aquí, que no habido ningún error. Que no hay de que hablar más. Es solo tiempo periodo.

Solo hay una cosa clara: Necesito una razón para vivir, un plan creado únicamente por mi que me ayude a resistir a mi manera.

MI MENSAJE NO ES DE PALABRAS, ES DE PIEDRA, HIJUEPUTAS!

Dos caminos se bifurcaban en el bosque, y yo,
yo tomé el menos transitado.
Y esa es la única diferencia.

(Robert Frost)

OTRA vez la sensación de levitar, que las piedras son maleables que rompen los cristales que no permiten ver, pero abren la senda de luz a aquellos invisibles e invencibles que resisten día a día, escuchame bien:

No mate su alma de niño, no la deje apagar. Es su más grande arma no se deje callar, comprar o sobornar.

–“Es un hombre, pero podría ser un dragón, el estertor de un volcán, la rigidez que antecede a un terremoto. Se pone de pie. Aprieta una gorra de lana y dice:

Adelante, adelante”.

Adelante, ya no queda nada. Pero si gusta pasar…

Sin dudar se abalanza como quien se sumerge en la oscuridad.

Me interesan las frases del Tololo. O sea, por abajo, por abajo. Nada de Superyó. Ni siquiera Yo. Ni siquiera Súper. Ni siquiera…, ¿cómo se llama el de más abajo?

¿El Ello?

Eso”.

«¿Por qué?, se pregunta uno. Porque humillación más grande que existir no hay.» Humillación más grande que existir no hay.

Mira hacia el techo y cuenta las sílabas con los dedos, llevando el ritmo con los pies: «hu-mi-lla-ciónmás…».

«El hombre imaginario»:

«El hombre imaginario / vive en una mansión imaginaria / rodeada de árboles imaginarios / a la orilla de un río imaginario / De los muros que son imaginarios / penden antiguos cuadros imaginarios / irreparables grietas imaginarias / que representan hechos imaginarios / ocurridos en mundo imaginario / en lugares y tiempos imaginarios.» más utopías que permitan para vivir mejor.

¿Todo este tiempo es para mí?

“-Todo el mundo habla mal de ti, eso habla muy bien de ti. No mires al cielo que  siempre es  lo mismo. Eres macho beta esperando su momento.

-Mirad hacia los lados y amos”.

“-Pobres los ilusos, te has movido dormido, te separabas de mí como piel quemada te has caído. Buscas tus gafas queriendo confirmar una obviedad, que todo puede ser perfecto pero acabara… como todo lo que tiene esa posibilidad”

-“Antes que entre el sol y nos convierta en vapor.

 Y se nos seque la boca de repente al contacto con nuestra suerte: quiero declarar la guerra a la realidad. Y vivir en tus sueños siempre”.

Lo mejor siempre se borra, lo bueno se vuela con facilidad, se agota fácilmente, se olvida, se evapora; Es un espejismo que nos venda los ojos, por eso no logramos controlar los instintos, no logro tragarme los filos que me delatan el delito goteante, paciente y evidente: ¿esos corrientazos que salpican tanta mierda? ¿Hoy en día quién ama es un valiente o un ingenuo? Seguramente un loco verdadero.

No se atreven a pasar, se duermen encubando en zonas de confort, el miedo nos controla como marionetas de los hilos: -No puedo parar de temblar, es más que frio, es más que miedo, es más que un mero capricho, es como reventarse a pedazos por dentro, cada paso es una mina, cada esquina un mojón, cada verso a la basura y otro rayón al corazón. “TODO LO HERMOSO ES HORRIBLE / TODO LO HORRIBLE ES HERMOSO”

“.¿Qué otra cosa hacemos los habitantes de este sanguinario planeta que jugar a matar el tiempo, mientras el tiempo hace exactamente lo propio, resultando además  siempre como el único triunfador y a la vez salvador? El retrato veraz de nuestra existencia que siempre se pierde sin importar las ganancias, la fama, los logros y el éxito. El talento. Al final del camino solo nos espera un cadáver trasquilado por la dureza del camino, una tumba abierta para engordar lo único que es ciertamente nuestro, nuestros gusanos, y la odiosa presencia de los parientes que nunca quisieron y los amigos que nos envidiaron, analiza  a fondo la materia sucia de la vida, sin teorizar ni filosofar, sin la necesidad de la agresión del pensamiento”. Siempre es simple al observar, pensar, escribir, contar, callar y aguantar.

Revelándose  la vida como un mal viaje, un mal experimentado por los humanos idiotizados ante al paso enajenante de la rutina y de sus demonios disfrazados de progreso, moral y superstición. Nuestro paso por la tierra -dice:- “es una cruel comedia de errores que se alimentan con la llegada de millones de nuevos seres de la tierra, estos luego se convertirán en machos y reinas hembras de una nauseabunda civilización sometida por los coños, los jefes, los falos, los culos que apenas satisfacen el poder de los que ambicionan poder. El único que será eterno y feliz es el dinero, el dios de nuestro mundo.”

 

  • ¡Estoy acabado!
  • ¿Estás acabo?
  • Pues me siento como si lo estuviera.
  • ¿Cuánta ingenuidad?
  • ¿No es mejor molerse a golpes?
  • Sólo tienes que volver a comenzar: Rezar-cir / Zurcir / Remendar / Re-matar y continuar
  • “Hacerse a la mar significo cambiar el elemento de la vida, tocar lo firme por lo fluido, lo cierto por lo incierto, conquistar distancia y extensión. =CONSTRUIR INPERMANENCIA”.
  • ¿Contigo?
  • ¡Estas atorado!
  • No tengo la llave… me tienen aquí encerrado. Hoy también me escapé.
  • ¿Tu si me quieres verdad?
  • Claro que te quiero. No, ya no te quiero. Nunca fue así, lo supe desde el principio solo me quise curtir.
  • Abrázame. Por favor, abrázame.
  • Ven aquí, ya… ya…
  • ¿Qué les pasa están enfermos?
  • ¿Qué te crees escritorcito de medio pelo? ¡NO ERES EL ÚNICO! ERES UN CUENTO TRASNOCHADO.
  • Estaba a gusto con cualquiera que deseara su cuerpo no le daba tanta importancia…
  • ¡Cínico de mierda! si fueras capaz de amar a alguien entonces si te importaría. Tu no sabes de lo que hablo…
  • -Muy fácil. ¡Qué fácil! : Llamarse cariñito el uno al otro, enmarcar las fotografías de un presente que al parpadear es ceniza. ¿Para qué quieres esa persona maravillosa?:

Para enseñarla en las cenas con tus amigos…? Ahora debo asumir las consecuencias, nadie me infecto: Soy el virus.

  • ¿Eso es el amor escritorcito? Qué pena de me das. ¿La máquina seductora no se puede callar?
  • ¿ no deja de engranar?
  • Te acuerdas? “Nada de lo que encontramos nos satisface, solo resiste unos instantes y se va…” Bravo! Esa frase es tuya ¿te acuerdas? ¡Hipócrita! – Q u é   a s c o  m e  d a s. . .
  • ¡Entonces de que se trata la vida! Explícamelo. Yo no tengo la más puta idea.
  • Haz lo que quieras tus problemas y rayes ya no me interesan.
  • Claro si, lo sé yo nací en una historia que no le interesa a nadie. Sólo a los pájaros así los deteste, por eso apenas puedo quisiera volar, pero mis pies son de plomo y mis alas son manos frágiles y temblorosas: practican y practican pero no logran crear.
  • Pobrecito… Qué romántico. ¡YA LARGATE!
  • ¡Qué lástima que único amigo haya cambiado tanto!
  •  ¿Porque que soy como soy?

 

  •      No tienes otra manera que esa innata que brota sin querer.
  •      Debería sentirse culpable! ¡Qué se vaya a la mierda! A nadie le hace daño un poco menos de sexo.
  • Con Carlos era todo muy raro, se excitaba pero era como si no sintiera placer. Decía que eyacular era como sonarse la nariz. Lo ensuciaba todo. Su estúpida mente siempre estaba en otra parte vivía encerrado en sus preguntas como en una caja. Aunque nunca pudo  reconocer que había días, muchos en que estaba tan pendiente de mí, que era tan sensible. Un excelente amante en el aspecto sentimental pero todo un fracaso en el práctico.
  • ¡que lastima!.
  •  Pendejos en busca del tiempo perdido. Un prólogo eterno que devela las nueva castración masculina, la responsabilidad de la vida.
  • ¡Lo borraste todo!
  • “!Ya sé qué soy como una gonorrea, que pico y don comezón!” ¿Pero valió la pena?
  • No.
  • ¿A qué le tienes miedo?
  • A ti
  • ¿Por qué?
  •  ¡Porque te conozco mi amor!
  • “Nada de lo que encontramos nos satisface, solo resiste unos instantes y se va…”

 

Cisne de primavera

 

También en primavera mueren los cisnes

y allí flotaba

muerto un domingo

girando de lado

en la corriente

y fui hasta la rotonda

y distinguí

dioses en carros,

perros, mujeres

que gritaban

y la muerte

se me precipitó garganta abajo,

como un ratón,

y oír llegar gente

con sus cestas de merienda

y sus risas.

Y me sentí culpable

por el cisne,

como si la muerte

fuese alfo vergonzoso

y me alejé

como un idiota,

y les deje

mi hermoso cisne.

 

 

Arrinconado

“Bueno, ellos ya decían que llegaría

esto: viejo, perdido el talento, titubeando con

las palabras.

Escuchando pisadas

sordas, me vuelo,

miro detrás de mí…

A un perro viejo.

Demasiado pronto.

Ahoraellos están sentados hablando de mi

“sí, le ha ocurrido, está acabado… es una pena”

“nunca fue gran cosa, ¿verdad?”

“bueno…no, pero ahora..?”

Ahora están celebrando mi defunción

en tabernas que yo ya no frecuento.

 

Ahora

yo bebo solo

dentro de esta máquina defectuosa

mientras las sombras cobran

formas

peleo en lenta retirada

ahora

la promesa que fui

mengua

mengua

ahora

enciendo otros cigarrillos

me sirvo otras copas

ha sido una hermosa

pelea

y aún lo es.”

“¿ASÍ QUE QUIERES SER ESCRITOR?” 

 

Si no te sale ardiendo de dentro,
a pesar de todo,
no lo hagas.
A no ser que salga espontáneamente de tu corazón
y de tu mente y de tu boca
y de tus tripas,
no lo hagas.
Si tienes que sentarte durante horas
con la mirada fija en la pantalla del ordenador
ó clavado en tu máquina de escribir
buscando las palabras,
no lo hagas.
Si lo haces por dinero o fama,
no lo hagas.
Si lo haces porque quieres mujeres en tu cama,
no lo hagas.
Si tienes que sentarte
y reescribirlo una y otra vez,
no lo hagas.
Si te cansa sólo pensar en hacerlo,
no lo hagas.
Si estás intentando escribir
como cualquier otro, olvídalo.

Si tienes que esperar a que salga rugiendo de ti,
espera pacientemente.
Si nunca sale rugiendo de ti, haz otra cosa.

Si primero tienes que leerlo a tu esposa
ó a tu novia ó a tu novio
ó a tus padres ó a cualquiera,
no estás preparado.

No seas como tantos escritores,
no seas como tantos miles de
personas que se llaman a sí mismos escritores,
no seas soso y aburrido y pretencioso,
no te consumas en tu amor propio.
Las bibliotecas del mundo
bostezan hasta dormirse
con esa gente.
No seas uno de ellos.
No lo hagas.
A no ser que salga de tu alma
como un cohete,
a no ser que quedarte quieto
pudiera llevarte a la locura,
al suicidio o al asesinato,
no lo hagas.
A no ser que el sol dentro de ti
esté quemando tus tripas, no lo hagas.
Cuando sea verdaderamente el momento,
y si has sido elegido,
sucederá por sí solo y
seguirá sucediendo hasta que mueras
ó hasta que muera en ti.
No hay otro camino.
Y nunca lo hubo.

 

Charles Bukowski.

 

FUENTES:

  1. http://solobukowski.blogspot.com