¿Por qué hablar de Feminismo en Colombia?

A este interrogatorio me enfrento todos los días con hombres y mujeres de toda índole, no lo ven como algo importante ni necesario. Menos si lo escribe un hombre, quizá eso les aprendí a las feministas, a usurpar espacios, a pelear mi propia habitación como diría Virginia Wolf.

 

“Cuesta creer que todavía tanta gente no se identifique con el feminismo, un movimiento que busca eliminar la desigualdad entre hombres y mujeres. Antes de hablar de “feminazis” vale la pena entender qué es realmente el feminismo”.

 

El tema de la violencia de género, los feminicidios, los ataques con ácidos son nuevos, pero el machismo ha reinado hasta en la forma en que se cuenta la historia. No teníamos tiempo para centrarnos en estas categorías de análisis, estábamos ocupados viendo el partido o el reinado, preferíamos hacer de cuenta que los ojos morados en mujeres era algo normal.

El mayor acto de libertad es decir ‘no’ frente a lo inaceptable“, es una de las frases más célebres del escritor francés Albert Camus (1913 – 1960).

Hasta el momento este fue un derecho para los hombres, pues ellos se podían largar y dejar a una mujer sola con dos o tres niños y después decir: es que las mujeres son unas duras, todo lo pueden, todo menos luchar contra el machismo, no pueden decir no quiero ser madre, no quiero ser ama de casa, no quiero ser 90, 60 , 90, es un proceso en el que continuamos, y espero aportar para que podamos decir todos fuerte y claro: no.

“Decir “no” es afirmar nuestra individualidad y nuestro valor como personas. Es dejar de ser objetos y defender nuestra capacidad de agencia y proyecto de vida. De ahí que cuando lo hacemos, con frecuencia pagamos las consecuencias: nos ridiculizan, nos despiden, nos violan o nos matan,” nos llaman feminazis.

El derecho a la educación no fue otorgado por el Estado, hace unos 80 años se graduaron las primeras mujeres colombianas, la educación fue sectaria a las cosas del hogar, al cuidado de los otros, todo en torno al ideal de ama de casa al que su casa se le convirtió en cárcel. En 1933, mediante el decreto 1972, las universidades les abrieron las puertas a las mujeres. En 1938 se graduaron las primeras seis.

“María Rojas Tejada quien, como una de las pioneras del feminismo, regresó a Colombia a principios del siglo XX, después de graduarse como educadora, con el fin de promover la educación de las mujeres.

*En 1914, en Yarumal (Antioquia) fundó un centro cultural femenino. Como fue mal visto, se trasladó a Medellín donde creó un colegio femenino que ofrecía una educación integral. Pero por el cerco social que el clero le tejió, se vio obligada a salir de la ciudad.

*En 1930, Georgina Fletcher creó el Centro de Cultura Femenina y organizó en Bogotá junto con Ofelia Uribe de Acosta –con el apoyo del presidente Olaya Herrera– el IV Congreso Internacional Femenino de la Liga de Mujeres Ibéricas e Hispanoamericanas.

En este evento se invitó a la emancipación de las mujeres de su “condición de esclavas” y se les hizo un llamado a tomar conciencia sobre la importancia del proyecto de ley de Capitulaciones Matrimoniales, explica Lola G. Luna en su libro El Sujeto Sufragista. Feminismo y Feminidad en Colombia, 1930-1957”

Para ese entonces había otro obstáculo a superar: el código penal castigaba el adulterio de las mujeres pero omitía sancionar la infidelidad de los hombres. Exoneraba al marido que asesinara a la esposa infiel o le ofrecía, en caso de que no hubiera homicidio, la posibilidad de pedir prisión para “la culpable”.

En 1936 se abolió el derecho de los hombres a imponer “la pena capital” sin juicio previo, pero estableció la figura de “la legítima defensa del honor”, motivo para disminuir la condena de un marido que en “estado de ira e intenso dolor” atentara contra su esposa. Esta concesión fue conservada hasta 1980.- Hoy ya sabemos que es un feminicidio-. El código civil, por su parte, también sancionaba de manera diferenciaba la infidelidad en mujeres y hombres. Mientras que con la simple prueba de adulterio, las mujeres perdían la crianza de sus hijos y el manejo de sus bienes, a los hombres había que probarles amancebamiento (o convivencia).”

“En 1936, como parte de la reforma constitucional del gobierno de Alfonso López Pumarejo (1934 – 1938), las mujeres adquirieron el derecho a ocupar cargos públicos, paradójicamente sin haber sido declaradas ciudadanas, derecho que hasta el momento era exclusivo de los hombres”. Hace menos de 80 años, no llevan un siglo votando, no hemos visto la primera mujer presidente, y si analizamos las mujeres que han llegado al poder, son caricaturas femeninas del machismo: Vivian Morales, primera Fiscal General de la Nación que cegada por su dios niega derechos a los homosexuales. Martha Lucia Ramírez ex ministra de defensa y hoy formula del Uribismo.

“Hasta el momento ninguna mujer ha ejercido la Presidencia de la República.
• En el período 1958-1974, el promedio de participación política fue de 6.79 mujeres por cada 100 hombres.
• Colombia está en los últimos lugares de Latinoamericana en representación femenina en los congresos nacionales(3): En lo concerniente al Senado la participación de las mujeres en el período 1998-2002 fue del 13%; en el del 2002-2006 del 12%; en el de 200-2010 del 12% y en el 2010-2014 llegó al 16%. En cuento a la Cámara de Representantes la participación es menor: entre 1998-2002 fue del 11%; entre 2002-2006 del 12%; entre 2006-2010 del 10% y entre el 2010-2014 del 12%.
• Actualmente de los 102 senadores, 16 son mujeres; y de los 166 representantes a la Cámara, 22 son mujeres.
• A diciembre de 2010 de 13 ministerios sólo 4 eran mujeres; de 24 viceministerios 7 eran ocupados por mujeres; pero de las 16 consejerías y programas, el 50%eran presididos por mujeres.
• De los 74 magistrados en las altas Cortes, sólo 16 son mujeres.

Al revisar la participación de la mujer en el nivel regional y local, la situación es prácticamente igual:

• Gobernaciones: entre 1998-2000 el 3.2% eran mujeres; en el período 2001-2007 aumentó hasta el 6.2%; y entre 2008 y 2011 nuevamente descendió al 3.12%. Para el período 2011-2014 se escogieron a 3 gobernadoras.
• Asambleas departamentales: entre 1998-2000 el 5.2% fueron mujeres; entre 2001-2003 el porcentaje aumentó hasta el 13.8%; continuó el ascenso entre 2004-2007 al llegar al 15.6% y entre 2008 y 2011 alcanzó el 17.5%. Para los años 2011-2014 son 60 diputadas.
• Alcaldías: entre 1998-2000 el 5.2%; entre 2001-2003 el 7.3%; 2004-2007 el 7.6% y entre 2008 y 2011 el 9.9% de mujeres en las alcaldías municipales. Para el período 2011-2014 fueron escogidas 107 alcaldesas
• Concejos municipales: entre 1998-2000 el 10.3%; en los años 2001-2003 el 12.8%; entre 2004-2007 el 13.7% y entre 2008 y 2011 el 13.70%. Para los años 2011-2014 se escogieron a 1.442 concejalas.

Si queremos revisar los datos del potencial electoral se tiene que 16´152.078 mujeres hacen parte del censo electoral versus 14´950.260 hombres. 2´649.554 mujeres votaron en Bogotá, 2´102.761 en Antioquia, 1´657.906 en el Valle del Cauca, 845.224 en el Atlántico y 803.153 en Cundinamarca.”

“DESDE SU INICIO LA CORTE CONSTITUCIONAL HA TOMADO DECISIONES FAVORABLES PARA LAS MUJERES”, JULIETA LEMAITRE.

El éxito de las propuestas feministas fue notable en la nueva Constitución de Colombia (1991):

  • Artículo 13: Derecho general a la igualdad y no discriminación por sexo.
  • Artículo 40: participación de las mujeres en la administración pública.
  • Artículo 42: igualdad en la familia, derecho a la planificación familiar, derecho al divorcio, condena a la violencia en la familia, igualdad entre la unión libre y el matrimonio y protección de la mujer embarazada.
  • Artículo 43: protección especial de las mujeres cabeza de hogar.
  • Quedó consagrada la separación de la iglesia y el Estado.

A partir de la aprobación de la nueva Constitución (1991) y de la figura de la tutela, la Corte Constitucional ha podido pronunciarse para defenderlos derechos de las mujeres

 

 

“ALGUNAS CORRIENTES CONCEBÍAN AL FEMINISMO COMO UNA PROPUESTA DE VIDA MÁS QUE COMO UNA ESTRUCTURA PARTIDISTA POLÍTICA.”

Quisiera destacar la historia de 3 mujeres que supieron decir no:

“Un año después de la constituyente convocada por el general Rojas Pinilla que otorgó el voto a las mujeres por medio del Acto Legislativo N° 3 de 1954, Ofelia Uribe de Acosta fundó el semanario Verdad, escrito y editado por mujeres. Acostumbrada a la oposición, recibió por esta publicación un ataque frontal. En la entrevista que dio para El Magazín en 1986, le contó a la periodista Anabel Torres que “los pocos anunciantes que tenían se retiraron paulatinamente, amenazados por los grandes medios de retirar sus avisos si anunciaban en el periódico. Los voceadores renunciaron porque si repartían Verdad les quitarían la distribución de El Espectador y El Tiempo, y en ella su sustento”. Así que la solución del equipo fue coser uniformes y enviar a los primogénitos a las calles para repartir la publicación, lo que tampoco resultó, por la tremenda paliza que recibió por los opositores”-Una vez más la palabra se encerraba en el poder masculino. Así como se enfrentó a periodistas y dueños del poder, también lo hizo contra comentarios baladíes, que incluso hoy se mantienen, y que intentan simplificar a las feministas en mujeres feas y solteronas que “se quedaron sin puesto en el banquete del amor”.

“En 1691 sor Juana Inés de la Cruz escribió la Respuesta a Sor Filotea en la que hace una de las primeras y más lúcidas defensas del derecho a la educación de las mujeres en Latinoamérica. Sor Juana, acorralada y perseguida por la ofensa que su inteligencia representaba para la iglesia y la sociedad de su tiempo, escribe un texto que es a la vez autobiografía de su camino hacia el conocimiento, defensa del derecho de acceder al saber y apología al rechazo de los paradigmas de género que pretendían imponérsele. La Respuesta es un recuento de las veces que sor Juana dijo “no” a los roles de género de su tiempo y defendió su derecho y capacidad de aprender. Sor Juana dice “no” al matrimonio y se encierra en el convento a leer y escribir. Cuando le quitan sus libros, sor Juana dice “no” a la comida y a la bebida e insiste en que el sustento intelectual es tan esencial para ella como el de su cuerpo. Cuando intentan que se dedique a labores “femeninas” y le piden que actúe de nodriza, sor Juana se olvida de las niñas y, concentrándose en el trompo con el juegan, rosea harina en el piso para que “se conociese si eran círculos perfectos o no los que describía con su movimiento”.

“En el otro extremo del planeta, un 9 de octubre de 2012, un hombre abordó el bus escolar en el que se movilizaba Malala Yousafzai, una joven pakistaní de 14 años, y le disparó tres veces. Malala se había atrevido a desafiar al régimen Talibán y a decir “no” al mandato que le ordenaba permanecer en silencio, afirmando, como en los tiempos de sor Juana, que la educación y la palabra eran privilegios exclusivos de los hombres.

Malala sobrevivió, se volvió una de las más influyentes activistas de los derechos de las mujeres —particularmente en el acceso a la educación— y en 2014, con solo 17 años, se convirtió en la persona más joven en recibir el Premio Nobel de la Paz.”

Hoy más que nunca continua siendo una postura política, que evoca a la remembranza de épocas de discriminación, no debemos olvidar este pasado, no debemos pensar mal del feminismo, algunos somos radicales pero exponemos con dedicación los argumentos para serlo.

A pesar que los movimientos de mujeres, mujeres trans, lesbianas y hombres homosexuales se han unido para darle una crítica contundente a la masculinidad actual en el siglo XXI las diferencias son mínimas frente al abanico de luchas que nos unen. “Hubo momentos históricos en los que el movimiento feminista no visibilizó el lesbianismo y, por otra parte, el movimiento lésbico tampoco siempre se sintió claramente feminista. La relación con el movimiento de hombres gays ha sido diferente: el movimiento gay no se ha postulado mayoritariamente como feminista, aunque pueda apoyar sus luchas por la igualdad o considerar al feminismo un aliado. Es un hecho, por ejemplo, que en las asociaciones y eventos mixtos LGTB suelen predominar los hombres, de una forma abrumadora. En muchas no se aplica una perspectiva feminista que promueva el empoderamiento a las mujeres bisexuales, lesbianas y transexuales a participar en unas asociaciones muy androcéntricas, aunque no necesariamente machistas.”

Por eso hoy día amigo homosexual no se deje llevar por lo masculino, por la barba, el bello en pecho y el derroche de testosterona, entienda que ese modelo masculino siempre prohibió  e inviabilizo su identidad como hombre. Entonces cual es el fetiche gay de seguir lo masculino y su fragilidad, sobre todo su miedo a lo femenino, a que se note, a que la furia Trans nos enseñe a todo el movimiento un poco de resistencia frente al machismo.

Por esto y muchas cosas más soy feminista y escribo sobre ello, no por moda si no por una conciencia de género- clase, por aportar a feminizar el mundo, por que defiendo mi derecho a la palabra y toco los temas que para mí son primordiales.

“Mucho ha reflexionado el movimiento gay sobre la discriminación que padecemos y la homofobia de la sociedad. Por pura necesidad: hasta hace nada nos mataban o encarcelaban en este país, y aún lo siguen haciendo en muchos otros países. El movimiento LGTB en sus inicios tenía como prioridad evitar la discriminación y la violencia que padecíamos en una sociedad hostil. Era lógico que el movimiento gay se centrara en conseguir que la sociedad asumiera la diversidad sexual: por pura supervivencia. Pero ahora, con las cotas de libertades conseguidas en este país -aunque todavía quede mucho por conseguir una igualdad real- es un buen momento para que los gays como movimiento y como colectivo trabajemos nuestra cotidianidad con las herramientas del feminismo. ¿Hasta qué punto reproducimos en nuestras relaciones con las mujeres y con otros hombres actitudes del machismo y de la masculinidad más tóxica y generamos violencias intragénero?

 

Fuentes:

https://sentiido.com/feminismo-en-colombia-una-historia-de-triunfos-y-tensiones/

http://gizonduz.blog.euskadi.eus/blog/el-feminismo-y-la-critica-a-la-masculinidad-en-el-movimiento-lgtb/

FOTOS:

SENTIIDO.COM

 

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