SER MUJER EN COLOMBIA: BLANCO DE VIOLENCIA.

En Colombia existen grandes brechas sociales entre diferentes sectores del poder que dificulta centrar la mirada en temas cotidianos que son tan necesarios para la construcción de ciudadanía; hay alrededor de 49.818.680 personas en este país, conformados por 24.953.862 mujeres y 24.337.747 hombres según cifras actuales del DANE. (Departamento Nacional de Estadística).

En donde ideas y pre concepciones dividen  a la población de forma indirecta en representaciones erróneas entre los individuos, viendo a otros inferiores desde la bilogía y el sexo. Creando y promoviendo imaginarios que impiden el ejerció pleno de derechos a un sector de la población a lo largo de la Historia.

Solo hasta 1931 se le otorgo el derecho de  voto a más de la mitad de población, a esa otra Colombia, que había sido limitada  a la vida privada e íntima del hogar, del campo, de la familia, a quienes sin buscarlo fue instalada la idea de ser esposa o madre, pues se necesitaban más soldados para ese lenguaje bélico y políticamente correcto de los hombres, destinadas entonces a parir para mantenerlo.

Y solo hasta ese momento se inició un proceso cercano a la democracia, al incluir a las mujeres de este país con  casi 120 años de independencia. Esta patria  de riquezas naturales y más de 20 días festivos al año, por la fuerte presencia de la religión católica, una de las instituciones con mayor influencia ideológica en nuestra nación,  que reproduce unos estereotipos de ser mujer en la sociedad, que han impedido el desarrollo integral de una idea de mujer fuerte, poderosa e independiente a un hombre, ese lastre del matrimonio “para toda la vida”.

Podría entonces cuestionarse ese tipo de decisiones arbitrarias, que atrasaron el desarrollo pleno de muchas mujeres a lo largo de la historia al limitar por ejemplo, la educación básica y superior, la equidad salarial, el uso autónomo  de herencias y dineros propios, ignorando el papel  indispensable para la economía local, además de ser vistas como un objeto de propiedad de un hombre, práctica que se ha desarrollado a lo largo de la historia en gran parte del continente americano.

Delimitando de manera determinante el rol entre hombres y mujeres, siendo así la mujer despojada de poder, dignidad y autonomía. Para Van Dijk, el control o poder generado en la sociedad por grupos o comunidades, si así se puede decir, es un establecimiento de: comportamiento e interacciones impuestas por cualquier grupo social, definiéndolos como capaces de generar un status frente a la población (Van Dijk.1999: P. 2).

Dicha etiqueta y descuido, si así se le puede llamar,  ha dejado marcas de inferioridad hasta la fecha, pues en estos primeros seis meses del 2017 en Colombia han sido asesinadas  alrededor de 204 mujeres, 25 de ellas a manos de sus parejas o exparejas. Lo que ha permitido denunciar ante la sociedad los denominados feminicidios, bajo la ley (ROSA ELVIRA CELY)  “POR LA CUAL SE CREA EL TIPO PENAL DE FEMINICIDIO COMO DELITO AUTÓNOMO Y SE DICTAN OTRAS DISPOSICIONES”: del 17de junio de 2015, ya que se calculan un crecimiento de 100 muertes  por año según estadísticas de medicina legal.

El “Objeto de la ley. La presente ley tiene por objeto tipificar el feminicidio como un delito autónomo, para garantizar la investigación y sanción de las violencias contra las mujeres por motivos de género y discriminación, así como prevenir y erradicar dichas violencias y adoptar estrategias de sensibilización de la sociedad colombiana, en orden a garantizar el acceso de las mujeres a una vida libre de violencias que favorezca su desarrollo integral y su bienestar, de acuerdo con los principios de igualdad y no discriminación.” Art1.

La aparición de una legislatura que proteja y busque una perspectiva feminista de la sociedad, donde se reivindique el ser mujer, concepto tan maltratado en este país, y logra abrir el camino a un empoderamiento desde las base de la sociedad, desde ese seno fraterno y maternal que busca  un lenguaje, una estética y el derecho a poder realizar un proceso de construcción autónomo al de las establecidas, por una sociedad que maltrata y mata mujeres, por el hecho de ser mujeres. Es decir un país donde es necesario poner leyes para que no se discrimine y asesinen mujeres.

 

“Todo lo que ha sido escrito por los hombres sobre las mujeres es sospechoso, ya que son juez y parte.” Poulain de la Barre.

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