Salir de si, es salir de casa; es ponerse a ser otro, en un país que uno mismo funda, escribe y establece.

Uno siempre tiene que empezar de cero, es importante tener una cierta incertidumbre, por momentos solo hay conexiones novedosas y en otros todo queda en un terreno llano y seco. No se avanza, son momentos, por más que se pueda retroceder en instantes de dudas o de desastres ya que nunca se esta seguro del todo. Uno avanza relativamente. Pero siempre se mantiene un movimiento.

El camino lleva a buscar el margen, otras opciones se bifurcan, se dividen, otros estallan, levanta polvo tras su explosión, se realiza una apertura a nuevas posibilidades. Enrredar en vez de romper, darle vueltas a paréntesis necesarios para poder andar. La esencial soledad es necesaria ante la vida cotidiana, estamos seguros de la dificultad que implica estar concentrado en lugar de ser hipnotizado por ese monologo constante, vivir una ausencia total de hipocresía, construir una maquina en la mirada, que vea y sienta donde todo lo que parece árido y falto de esperanza. “La tarea de la buena escritura es darle calma a los perturbados y perturbar a los calmados”decía David Foster Wallace. Después de todo esa forma de decir esa la forma de retener ese momento de elevación, no de superioridad si no de placer que solo dura unos instantes y luego se va. Alejarse del filtro de cumplimiento ante el otro, en un proceso de rendimiento donde se obedece a una sociedad positiva sin errores o imperfectos. Hoy la toxicidad hace que cualquier cristal estalle en pedazos, no nos acompañamos, esperamos el tiempo suficiente en silencio para entender que en esa otredad es donde existe el camino. La otredad necesidad brillar con su luz propia sin que ello nos moleste. Es una necesidad de espacio y tiempo, para poder ser.

Leer detenidamente requiere decir que en la contemporaneidad se asume la actitud de un desvalido o superior en vez de leerlo de manera individual, mirar sin condescendencia el pasado, ver que en realidad no se ha mejorado nada que aun seguimos en lo mismo. Desprenderse de un contexto, de la bibliografía y las listas. Esos aparatos críticos son estériles mientras los aprendices se pierden a la oportunidad de creación o comprensión del sentido que tienen los textos antes, ahora y en el futuro. Solo hay que permitirse estar entregándose a si mismo en la practica constante. El amor te transforma en ti mismo, escribir del amor y estar enamorado, son solo unos fragmentos del discurso, de ese instante donde se transforma en uno mismo hacia una vida nueva que no morirá, siempre trascenderá lo que es en ocasiones puede ser agotador.

Estamos buscando formas de decir el presente, contemplar el arco y el drama de cada día en el que todas o muchas de las incertidumbres nos hacen pasar el tiempo de otra forma. Entre esto tenemos letras en común. “mi proyecto … es multiplicar por todas partes, o bien en todos los lugares donde sea posible, las ocasiones de sublevarse no forzosamente ni siempre bajo la forma común, con quince millones de personas en las calles. Uno siempre se puede sublevar contra un tipo de relación familiar, personal, amorosa, sexual. Uno puede sublevarse contra una forma de pedagogía, uno puede sublevarse contra un tipo de información” decía Michel Foucault. 

“Ahora estoy solo. Completamente solo, no.

todavía delante de mi esta es la idea que aguarda”. J.P. Sartre.

El campo de acción puede ser el de la desobediencia

Hoy es necesario cambiar el foco de la atención para otro camino, ya somos muchos en diferentes continentes que se cuestionan ¿cómo pasar a desobedecer?, no más estar pendiente a la mirada de los pares, ignorar los medios de una corporación qué reproduce violencias sistemáticamente en la sociedad de diversas formas como la muerte, pobreza e in equidad. “Se origina una potente tensión derivada de la falta de equilibro igualitario, el que recibe más de lo que puede dar se va, abandona. Y ¿cómo es esto posible? Se produce una auto-exclusión o censura de alguna manera”.

Este es un proyecto en conjunto de hombres y mujeres que debe llegar a ser replicado.

Abrir los ojos para encontrar una lucidez para las relaciones como sociedad, pide un quebranto al esquema que fundamenta el control sobre los cuerpos solo esas victorias pueden ser actos que proporcionen libertad al conjunto, en general la deconstrucción de patrones para la sociedad no solo para un género o un sexo que marca un genital esto genera un equilibrio necesario, al desmitificar la masculinidad, casi que llevándolo a un sentido genital se puede evidenciar mucho mejor pues solo con un pie adentro y otro afuera del orden se puede ver la realidad tal y como es.

La lealtad biológica como mecanismo de defensa.

Tirar a abajo la pesada regla que presiona, victimiza la primera persona en orden de secuencia que es victima de este orden impuesto, como acto pedagógico, es necesario sufrir una perdida vincular, por medio de este verbo transitivo que nos indica: Unir cosas inmateriales de manera firme o duradera, para soportar la violencia en sus cuerpos para después reproducirla replicandola generación tras generación, es allí cuando escuchamos en silencio a Rita Segato dictaminar: “la primera victima del mandato de masculinidad son los hombres”.

Es necesario aprender el dolor en carne viva.

“La ansiedad provocada es mínima en la desensibilización sistemática, porque las escenas son imaginadas en vez de reales, porque están dispuestas de una forma muy gradual, porque la progresión es demorada hasta que cada ítem precedente pueda visualizarse sin ansiedad y, lo más importante, porque el paciente está completamente relajado mientras imagina cada escena”. Harold Leitenberg, 1983.

Se produce una reducción de la empatía, la educación masculina es reduccionasta limitando las posibilidades de afectos en los hombres .

El entrenamiento policial o militar buscar testimoniar una crueldad dolorosa para poder ejercerla contra los enemigos de la sociedad. Poda una sensitividad profunda en cuanto a la censura frente a aspectos poco usuales al ojo vigilante. El papel en las luchas feministas y patriarcales es escuchar el llamado a desobedecer el mandato de crueldad que nos muestran las mujeres. El primer sujeto dócil a la ley patriarcal son los hombres. Reduciendo esta capacidad de atención natural de las personas a emocionarse ante la belleza y los valores estéticos o ante sentimientos como el amor, la ternura o la compasión. Parece entonces que amar es la manera de desmontar esta estructura que requiere de consciencia, de persuasión centrando la maquinaria de artefactos violentos en el blanco, esta que entiende la masculinidad como titulo que se aprueba mediante la capacidad de control sobre los cuerpos por medio de una estructura corporativa que juzga, evaluá, califica, se debe atravesar determinadas formas, como la capacidad de dominar la vida, estos son adjetivos necesarios para la masculinidad. Disfrazarse de hombre nos hace cumplir las evaluaciones que se deben reprobar. Esta desobediencia a la presión de las miradas de los pares dentro de esta corporación es una forma de generar el cambio para aprender formas benignas de relacionarse con los demás.

El juicio popular y el juicio legitimo del Estado son los que manejan una forma el justo proceso lejano al proceso occidental moderno, esto ayuda como instrumento ante la impunidad, esa escucha de sospecha puede trascender en el tiempo normalizando la impunidad.

Algunos varones se suicidan, dan un salto la vació para darle la espalda al mandato de masculinidad, pero nadie lo sabe con certeza, nunca hay respuestas: “No hay más que un problema filosófico verdaderamente serio: el suicidio”. Los contextos carcelarios, clínicos y académicos formaron el escenario laboral que controla los cuerpos ante la impunidad, para defender intereses ajenos, para parecer uno de ellos.

¿Tribunales comunales de justo proceso establecidos, en donde se escuche el contradictorio son propuestas que pueden generar cambio en medio de un mundo desinformado?: Exponernos a la desobediencia nos permite una segunda oportunidad para evitar los linchamientos sumarios que hoy trae segregación entre colectivos estructurados por el orden patriarcal, político y social el punitivismo que quiere muertos no nos lleva a ningún lado, solos nos sigue reduciendo.

Disolver la replica especular.

El punitivismo yace de un error jurídico que tiene como premisa una discriminación positiva, por eso las cárceles son ocupadas por negros, mestizos, pobres de casi toda América latina en razón de su historia, frente a los pueblos vencidos que merecen presencia en la memoria colectiva y garantías para ejercer el cambio con rigor se le atraviesan formas de ser impuestas que no nos permiten cambiar en la cotidianidad por medio de la introspección es posible sanar y cambiar entendiendo cada día como una nueva oportunidad.

Link Conferencia Rita Segato: https://www.youtube.com/watch?v=rR2J9W47rhA&feature=youtu.be

Aprender a caer de pie.

Nos descubrimos como extraños y ya no reconocemos esas manos, ese tono voz que sale de los labios, de un momento para otro es como si todo lo que un día estaba predeterminando a seguir como todos los días, indefinidamente uno tras de otro de una forma mecánica e infértil, simplemente se aburriera y cambiara de dirección, de gustos, de temas de interés, solo se necesita que en una hora, uno de ellos salte de su lugar cómodo y consagrado para exponer esas rarezas que hoy no se de donde salieron, me pregunto en silencio ¿en qué momento se adhirieron, qué necesidad me llevo a pensar en eso para creerlas como una verdad irrefutable?. Todo ahora carece de un sentido, pero la respuesta parece ser solo una, todo se desbordo y ahora solo queda esperar, solo es paso del tiempo puede sanar.

Frente a esto el escritor inglés, Jonh Donne decía “Ninguna persona es una isla; la muerte de cualquiera me afecta, porque me encuentro unido a toda la humanidad; por eso, nunca preguntes por quién doblan las campanas; doblan por ti”.

Todo se dobla pero no se termina de romper, se oxida, lo corroe un tono anaranjado, amarillento y café pero sigue ahí en silencio en un rincón del pasado, del futuro y el presente, esto hace que se mire ese momento crucial en el que ya nada siguió como era antes y esa fermentación de como debía de ser: logre esa sensación que me enloquece, que me endurece y me hace creer que vale la pena insistir con terquedad, con rabia aunque ahora todo parezca políticamente correcto, insistir hasta que el agua llegue al cuello y ya no defienda o defina lo que alguna vez fui, por que lo único seguro es que ya no será, ni podrá volver a ser.

Extrañar la cotidianidad de la vida, es extrañar el café, el cigarro, la conservación intensa, el debate, pero sin hundirse en “ismos” de antaño que no solucionan el problema de fondo. Es saber que nada se logra con lamentaciones o lagrimas, que solo se puede o se debe seguir en pie, firme dispuesto a aguantar, tener la certeza que eso es lo único seguro que vendrá.

“Sigo en pie /por latido/por costumbre /por no abrir la ventana decisiva/y mirar de una vez a la insolente/muerte/esa mansa/dueña de la espera. Sigo en pie/por pereza en los adioses/cierre y demolición/de la memoria/no es un mérito/otros desafían/la claridad/el caos o la tortura /seguir en pie /quiere decir coraje. O no tener donde caerse muerto.” Escribió Mario Benedetti.

Autos

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foto: https://www.momento24.co/

Nunca fui hábil en el mundo de las cosas masculinas, no se conducir, o reparar cosas, solucionar ciertas cosas que se supone debe realizar un hombre donde la fuerza y el ingenio están en terreno de duda o afirmación, por ejemplo los conflictos del común entre dos hombres al conducir en una avenida llena de autos, bicicletas, motocicletas, pitos, luces y gritos. En la forma que se ve el mundo a los ojos de un macho, ellos siempre tienen la razón, deben explicarle a los demás como hacer las cosas bien y ademas nunca se equivocan, ya que no tienen los huevos para asumir cualquier error, prefieren insultar o ahogarse en su propio orgullo antes de ceder o pedir una disculpa.

Tengo un recuerdo de los 7 años en una de las avenidas más peligrosas tanto por trafico de carros, como por el contexto, estaba ubicada entre zonas de bodegas o fabricas, pero también tenia limite con zonas de consumo de drogas, marginalidad o habitabilidad de calle. Yo estaba dentro del carro en la silla de atrás con mi abuela al lado, un ciclista transportaba una lamina enrollada en forma de cilindro. En medio de trafico, el calor y los habitantes de calles que melodiaban los espejos y llantas de los carros mientras cambia el semáforo pidiendo dinero a los conductores o distrayendo a la victima de algún hurto. El ciclista choca el cilindro contra la esquina del baúl del carro, rompiendo una de las lamparas o luces, mi padre al sentir el golpe y ver la joven con las manos en la cabeza preocupado por lo sucedido, se baja, revisa el golpe, discute con el ciclista, el joven le dice que no tiene dinero, que él solo estaba trabajando así que mi padre retiene la lamina y se dirigen al lugar de trabajo del mensajero. No sin antes forcejar y hacer la típica escena de masculinidad, de insultos y golpes, donde un macho alfa aplaca a los jóvenes machos llenos de hormonas y poca experiencia.

20 años después sigo sin tener contacto con ese mundo masculino, es algo que no encaja con mi personalidad, sin ver en ello algo negativo, simplemente no hay un interés de mi parte por discutir con los demás, por tener un capital como un auto o una moto, sigo sin tener la obligación de solucionar este tipo de situación, intentando alejar ese reflejo paterno en mi. Hace unas semanas cruzando la calle, mi padre grito a un hombre de un auto porque no nos dejo cruzar. Desde el grito, el tono al decir cualquier cosa “¿la calle es de su madre?”. Se repite la escena mecánicamente, esta situación es algo que no he podido solucionar, la angustia de lo que ese desconocido pueda llegar a hacer solo por la boca indiscreta, pero también ese es un silencio que prefiere ser cómplice a solucionar los problemas de esa única forma violenta, donde el lenguaje se pone al servicio de un machismo, donde ser femenino o las madres de los involucrados son sus mejores insultos o herramientas para agrandar una situación cotidiana de un cruce de calle en cualquier cuidad, en cualquier lugar del mundo. Porque menciono la feminidad como algo denigrante que utilizan los hombres para pisotearse y abrirse camino en este cultura misoginia, porque si la situación tuviera a una mujer en la contra parte, simplemente se insulta a la mujer culpándola, da a entender que no se puede esperar más pues es una mujer al volante. Conozco mujeres que manejan mejor que cualquier hombre y que me hacen sentir muy seguro al momento de compartir un recorrido o trayecto. Pero en el dialogo entre hombres, ellos se creen los dueños de la vía, los dueños de la única cosa que tiene valor, su automóvil o carro y que su razón es la verdad. Ellos nunca cometen un error y de hacerlo creen que con dinero lo pueden solucionar.

Ayer recibí una llamada entre las 4 y las 4:20 minutos de la tarde, nos saludábamos y teníamos una conversación trivial de ¿cómo estuvo tu día?, ¿qué tal todo?, ¿a dónde se dirige en ese momento? En un pequeño silencio fue chocado por la parte de atrás por un camión de carga que lo hizo chocar contra el carro que le seguía. Esto sucedió a 9 cuadras de mi casa, no nos veíamos hace semanas o un mes, pero en ese instante me dice:¿puedes venir por favor? utilizando otras palabras. Yo me aliste, tome las llaves, mi teléfono y salí a buscarlo, al caminar y llegar a la esquina de la autopista, lo identifique en el carril del costado izquierdo a la orilla cerca del separador. Las otras dos partes eran 2 hombres en el camión y en el otro auto padre e hijo preocupados por su carro. Por consenso ninguno de ellos por ser mayores de 35 años tenían la culpa del accidente, llamaron a la policía que era una mujer, ella tomo medidas y sugirió que las partes arreglaran para no tener que esperar las aseguradoras y hacer más engorroso el problema, suficiente con tener que hacerlos trabajar. El señor del camión dio 100.000 pesos colombianos, cruzo otras palabras con la policía y se fue, huyendo del problema. El otro conductor con ayuda de su padre es ese hombre en el que deben convertirse o debemos convertirnos todos, solo pedía más dinero y no le importo dejar a la persona a quien habían chocado su carro por ambas partes sin dinero, lo importante aquí eran que sus latas se arreglaran, él dio el dinero y se despidió de mi, debía encontrarse con su familia para reparar el auto y ademas dejar obstaculizar la vía.

Yo regrese a mi casa caminando recordando que ahí estaba yo de nuevo sin hacer nada en medio de esas situaciones, sin intención de solucionarlas pero tampoco de experimentarla por mi mismo, pero la vida te empuja mostrando en los demás las limitadas circunstancias humanas en donde depende de nosotros responder como animales o ser prudente, correcto consigo mismo, pues la vida se encarga de poner a cada quien en su lugar. Nunca esta mal hacer cosas bien así en el momento se sienta que se pierde, se gana una experiencia diferente a la que sociedad limita a los cuerpos masculinos para solucionar sus problemas cotidianos.

Silencio culposo.

Desde el encierro el sol calienta las baldosas del piso a través de las ventanas y el calor alivia los pies descalzos como témpanos de hielo convirtiéndolos en agua que todo lo encubre y tapa bajo su corriente transparente, el tiempo ya no corre de la misma forma, no se sabe si es sábado, miércoles o quizá un tedioso lunes. La casa huele a eucalipto y acoge a las personas de su interior haciendo que sus relaciones mejoren, las envuelve con un manto de melancolía y rabia espuria, el piso esta desinfectado pero nada nos asegura recuperar el bienestar. El virus es invisible como la mayoría de enemigos son asesinos a sueldo que contratamos en silencio bajo las practicas de la sumisión y la indiferencia que imperan en la normalidad virulenta del presente. La periodista informa que el joven murió por los golpes de la Policía, la tía de la victima indica que no le recibieron la denuncia. Cierran la nota con tres policías en pantalla diciendo que no se encontró ninguna denuncia de la familia ¿por qué hacerla 15 día después? dándole todos los argumentos y razones a la fuerza publica para matar a la gente si lo considera necesario y lo peor de todo es que nadie dice nada. Todos callamos en un acto condescendiente y estúpido.

En este lote valido solo hay jefes y patrones, machos biológicos y otros envidiosos que hacen su mejor esfuerzo para llegar allá arriba, esto se reproduce en todas la jerarquías y clases sociales como un ejemplo de buen vivir o éxito, algo que yo todavía no entiendo o que no me lograr entrar en la cabeza. Desde el norte nos enseñan como cuestionar las desigualdades racistas y burguesas, los peluquines rubios y los bronceados anaranjados se escudan en la fuerza publica que tiene una autonomía sin limite contra quien cuestione este orden inalterable de la democracia. Un poco más al centro al norte del sur, en nuestro país, sabemos que las vidas negras, pobres, travestís o ceropositvas, simplemente no importan. Sabemos que los campesinos, los desterrados y empobrecidos no importan. Siempre han sido los muertos que han llenado esta fosa común llamada Colombia.

Hoy nos hablan de cifras de infectados, de recuperados, de muertos, de heridos, de zombies que aun defienden el Estado Nación patriarcal pero nada de eso nos hace sentir mejor. Ni los fondos para los más necesitados, ni las mascarillas obligatorias, ni la distancia social, nisiquiera el descubrir el horror del narco-estado en el que vivimos nos hace sentir mejor, todo lo contrario nos llena de ansiedad, de culpa, de una rabia sagrada que nos empieza a matar lentamente. Una ira que se apodera de nosotros mientras seguimos encerrados sin poder hacer otra cosa que rociar alcohol a toda superficie y lavarse las manos unas tres veces por hora, para zafarse de las responsabilidades éticas de la vida, para enjugar las mentiras repetidas como un dictado para que así se puedan maquillar, pulir, mezclar con eufemismos y así continúen en la ausencia de verdad, así desangran estas ansias de justicia con revolución ya trasnochadas, ya tan cansadas y manoseadas por la historia.

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¿Qué esperamos?

Qué esperamos para producir un cambio en el sentir, hablo de ese espacio social producto de una cultura que nos ha enseñado a los hombres: que no debemos expresar abiertamente nuestras emociones, que debemos reproducir roles fijos y caricaturescos para lograr ese éxito social, para ser vistos como profesionales éticos, capaces de soportar lo que sea como si eso fuera un valor importante “aguantar, aguantar y aguantar” o “trabajar, trabajar y trabajar” roles adscritos históricamente al cuerpo femenino, mientras promueven estos discursos que disfrazan explotación enriquecemos a burgueses con nuestro trabajo, nosotros luchamos pasando unos sobre otros por dinero, entrando al juego del mejor postor, construyéndonos como sujetos productivos, llenos de cifras, de rendimiento, de ego y superficialidad. Esto nos roba nuestros mejores años y capacidad para el beneficio de terceros muy poderosos, explotares, machistas, pues 26 años no volveré a tener otra vez en este estado físico y temporal.

Ese espacio del sentir es donde debemos profundizar, ser más creativos, primero debemos curar nuestras heridas abiertas, sangrientas, infectadas y adoloridas. Me siento cansado de evidenciar un tejido social enfermo, carente de oportunidades y alienado por una sociedad de la felicidad hipócrita, sin importar los medios para alcanzarlo, auto explotándonos para decir si pude, si puedo cuando nuestro entorno está en contra, pues si hay que pasar por encima de los derechos de otro no importa, aplastar la dignidad del otro no importa, despedazar sueños o quebrar corazones por mi bienestar, no importa. Así llegamos a vivir en un aislamiento absoluto, tapándonos los ojos ante una realidad colectiva en donde las emociones hacen parte de esta putrefacción que transmitimos diariamente.

Es momento de escribir la historia de los corazones rotos, de las vidas sobrias de afecto, donde vamos vacíos de carácter y pesó en los ovarios y testículos. Donde nos hacen creer que vivir de esta manera es la única forma de ser y no se puede cambiar, que ese es el precio que debemos pagar por idealistas, por creer que esta raza puede ser superior intelectual y emocionalmente. Infectadnos los unos a los otros, penetraos hijos del macho, generación tras generación siempre sin protección, carentes de consciencia e individualidad.

Y te quiero aclarar, el miedo al rechazo, a la calle, al maltrato, a la violencia no es normal solo es el reflejo de todo ese vacío emocional, de esa herencia que recibimos en constructos simbólicos que nos inmovilizan al cambio. No somos dramáticos, no somos exagerados, ni histéricos, solo somos hombres nuevos conscientes de este problema y desde nuestra subjetividad, desde nuestro lugar común, proletario y obrero queremos cambiarlo, con palabras, opiniones y acciones vamos a lograrlo , el silencio ya no es una opción.

Lamentablemente dar amor no nos asegura recibir amor, no nos asegura recibir afecto o compresión, solo irrespeto, burla, silencio y soledad. Nos castran la capacidad de apreciar y expulsan de nuestra subjetividad masculina ese sujeto sentí-pensante, rabioso y adolorido que llevamos dentro, ese desconocido en el que nos convirtieron, porque debemos guardar las apariencias. Nos remplazan, nos compran y venden, nos crean estándares psicológicos, de belleza, de éxito como sanos o patológicos, tóxicos o placenteros, es momento de romperlos (escachar) todos en pedacitos y crear esa gama de posibilidades, de variantes y matices coloridos, orgullosos de nuestra esencia marica y libre.

Debemos cambiar ese mundo emocional quebrado, juntar los pedacitos, admirar las grietas, permitir que nuestra mente conecte con el corazón, Abandonar el rol del verdugo que no nos permite avanzar como hombres sensibles, emocionales y feministas. Que nuestra cotidianidad se cada vez más justa, incluyente y armoniosa, que innovemos en nuevas formas de relacionamos, no satanicemos el valor de defender nuestra opinión, no se trata de imponer verdad si no de exigir respeto a la vida y sobre todo el derecho a ser diferentes, a soñar un mundo nuevo. Que nuestra inteligencia y libre elección nos permitan aprender de nuestras caigas, de los tragos amargos, que podamos dejar de ver el cuarto vacío a verlo como nuestro salón de ensayos donde me recreo y renuevo para poder ser cada vez mejor, más honesto y agradecido.

No más machos, por favor.

Foto. Cecilia Suárez – Grabando Sexo, pudor y lagrimas 220200218_202822

La enfermedad neoliberal que produce más enfermedad

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Hoy se habla de máquinas productoras de verdad, descritas como clínicas, laboratorios, escuelas, universidades, congresos, elecciones captadas por una elite sexual junto con el neoliberalismo y todo aquello que requiera una creación de memoria del ahora para el futuro. Si todo depende del ahora al mirar a nuestro alrededor solo encontramos barreras legales y científicas para dar orden al cuerpo y a la mente humana, a la idea de hombre o sujeto que hoy vive en un contexto burdo, mezquino, caricaturesco y sobre todo alejado de lo humano.

En esta esfera flotante, con materia de agua y tierra viven 37 millones de personas infectadas con VIH (virus de la inmunodeficiencia humana) esto quiere decir que se inicia un deterioro inmunológico y la capacidad de generar células que combatan virus o infecciones oportunistas que sobrevienen el sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida). Este se descubrió en los años de 1980 como el cáncer gay con la mercantilización de un test denominado ELISA que es una extracción de sangre y se realiza en un laboratorio, hoy existe el test rápido, para el que se depositan unas gotas de sangre de la yema de un dedo sobre una tira reactiva y cuyo resultado se obtiene veinte minutos después. En ambos casos, si el resultado es positivo, debe ser confirmado con una prueba de laboratorio denominada Western Blot.

La industria decidió someter a pruebas a grupos de personas portadoras del virus para desarrollar patentes farmacéuticas para disminuir la carga de células del VIH al mínimo porcentaje de 25 copias. Determinado así la carga serológica patológica o sana. En su momento los grupos activistas plantearon la campaña – Abramos las pastillas- ya que fueron 10 años de exposición a AZT que resulto ineficaz con terribles efectos secundarios.

Alrededor de 35 millones de personas han muerto a causa de esta infección principalmente en países con ingresos bajos o medianos. Solo 29 millones recibe el tratamiento antirretroviral sin embargo, solo el 53% de los 37 millones de personas que viven con el VIH obtiene estos medicamentos, el resto es segregado producto de la centralización y circulación del poder económico y político.

¿Cómo se transmite el VIH?

Transmisión de la madre al hijo durante el embarazo, el parto o la lactancia

Por tener relaciones sexuales vaginales y anales sin preservativo.

Trasfusiones de sangre o implante de tejidos infectados.

Intercambio de equipos de inyecciones, objetos quirúrgicos contaminados.

Aunque se ha avanzado en el tema de prevención en cuanto a causal de transmisión de madre a hijo, 8 de cada 10 embarazadas con VIH ha logrado no transmitir –1,1 millones de mujeres. En cuanto a la percepción cultural se a instalado una visibilidad publicitaria más no reaccionaria, hace falta analizar las relaciones económicas que representan estas patentes a manos de las maquinarias productoras de verdad y su pacto de calificar lo bueno y lo malo, como sus medios y extremos.

Se le ha entregado la solución a este problema a las empresas farmacéuticas que han puesto al mercado los medicamentos retrovirales, estas pastillas logran una disminución del riesgo en el 96%.

¿Qué pasa con ese 4% de riesgo?

El tratamiento consiste en antivirales para el VIH

No existe una cura para el SIDA, pero la observancia estricta de la terapia antirretroviral puede disminuir significativamente el progreso de la enfermedad y evitar infecciones y complicaciones secundarias.

Esto puede ser una epidemia que no ha alcanzado todas las regiones de la misma forma ya que los sujetos que habitan zonas rurales y con falta de recursos para movilizarse tienen menos probabilidades de infectarse por el virus; mientras los habitantes de zonas económicamente estables según el mercado, que residen en zonas urbanizadas (cuentan con el capital para adquirir propiedad privada), tienen más facilidad para entrar en contacto con el virus ya que pueden mantener relaciones múltiples y relaciones de riesgo.

Con esto se segrega desde el texto o la forma establecida de la cotidianidad, del contexto cultural, económico y político creando dependencias a fármacos como antidepresivos, medicamentos para controlar la ansiedad o cuadros de paranoia, se debe desacralizar el texto y verlo como un ejercicio práctico de pensamiento y acción en donde no se puede separar la palabra, el deseo o la sed del sujeto.

Adicionalmente ONUSIDA estima que se necesitarán 26.200 millones de dólares estadounidenses (en dólares constantes de 2016) para la respuesta al sida en 2020. ¿Puede ser entonces esta una jugada de las instituciones abanderadas de los derechos humanos y su última ola, de los derechos sexuales y reproductivos en conjunto con las empresas?, pues la industria farmacéutica, encargada de la producción y comercialización de medicamentos, es uno de los sectores económicos más importantes del mundo: 25 empresas controlan el 50% del mercado global.

Problemas que han sido asociados a la dificultad de acceso a medicamento por patentes de la industria:

Servicio de salud privada en la mayaría de países pobres o financiada por ONG a nivel mundial como estrategia de disminución de impuestas por desarrollo humano mientras el capital se concentra en ciertas zonas del globo. Favoreciendo los intereses industriales a expensas de la mayoría de la población.

Elimina posibles competencias ya que domina el producto por la patente y elige el valor al mercado.

Es injusto con los países subdesarrollados, ya que el gobierno financia el 12% y el paciente el 88% del medicamento.

Para hacer frente a esta disminución de ganancias los laboratorios están poniendo en práctica diferentes medidas:

Redefinir e incrementar la prevalencia de determinadas enfermedades: Hay informes que señalan que la disfunción sexual femenina alcanza al 43% del total.

Promover el tratamiento de problemas leves o de mediana gravedad como indicios de enfermedades más graves: Síndrome del colon y ansiedad. Transformar los riesgos para la salud en enfermedades: La osteoporosis o el síndrome por déficit de testosterona.

Estimular la preocupación sobre futuras enfermedades en poblaciones sanas. La osteopenia o el Alzheimer.

Convertir los problemas personales y sociales en trastornos de salud diagnosticables y con necesidad de tratamiento: Convertir la timidez en fobia social.

Considerar ciertas enfermedades como epidemias de extraordinaria propagación y letalidad: La gripe A que fue una gripe más suave que la estacional promovió la aplicación de protocolos estrictos (con el uso de trajes y áreas de aislamiento, el empleo de antivirales como Tamiflú de eficacia no probada y la promoción en masa de la vacuna).

Según Beatriz Preciado el SIDA es la primera enfermad de la condición neoliberal, producto de esas técnicas de gobierno que hemos construido colectivamente. Con esta se inaugura la gestión farmacopornografica, así refiriéndose al conjunto de aparatos de elaboración de la verdad con fin de mercadeo de una industria farmacológica.

Desde los años ochenta grupos activistas de enfermos de sida decidieron reivindicar el nombre rechazando la palabra enfermedad y sustituyéndola por usuarios del servicio médico, piden intervenir en proceso de creación del conocimiento científico y desafían la aplicación de los ensayos clínicos. Ellos son los primeros en entender que el aparato de verificación que produce lo patológico desde la clínica está desplazándose al mercado farmacológico.

Fuente: https://www.who.int/features/factfiles/hiv/es/

  1. https://www.unaids.org/es/resources/factsheet
3.https://www.nuevatribuna.es/articulo/sanidad/enfermedad-negocio-industria-
farmaceutica/20150302105350113131.html

Los comunes somos más.

”En la vida social contemporánea, parece que es ley que cuanto más se ataca a los comunes, más fama alcanzan”.

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No es fácil abordar este tipo de temas que me ha dejado en un estado de shock, leer, pensar, caminar, observar, huir. Ese ha sido un poco el proceso de este texto. Un contexto burdo, brusco y marginal. Hay miles de nuevas formas de violencias de la sociedad capitalista y democrática poco accesible y con eso ya se expone la idea principal. Que los derechos y la democracia no tienen cara de obrero, negro o indio pues ellos no tienen posibilidades a salud o educación por eso ya no creen los discursos de paz de un país que mata a su propia gente por oponerse al capital.

La mayoría de las personas no cuenta el tiempo o el interés para profundizar en este tipo de temas que son tan pertinentes para comprender lo que está pasando, los asesinatos, la dictadura del consumo que impone el gobierno de turno, donde el sueldo mínimo no alcanza para lo básico y la clase dirigente se burla hablando de arriendos y ropas que ellos no compran, por que gastan millones que se roban de nuestros impuestos, por eso no saben el costo para ellos eso no es problema. No saben lo que es vivir a pie pelao trabajando desde niño, sin derecho a protestar porque no lo creen importante.

Los seres humanos necesitamos satisfacer necesidades materiales e inmateriales y para eso producimos riqueza social –valores de uso– al mismo tiempo que vamos entablando un conjunto de relaciones para gestionar la vida colectiva: gestionamos para producir (entre otras cosas más) y producimos para gestionar (entre otras cosas más); y así nos reproducimos en tanto especie, en tanto colectivos y en tanto particulares. La producción hace parte de la reproducción humana, no viceversa. La gestión de la vida social o la política hacen parte de la reproducción humana, no viceversa. Y la producción y la gestión son sociales y por tanto, tomando el proceso de reproducción de la existencia como punto de partida del análisis, son uno solo; la reproducción social, realmente, es un proceso indivisible, aunque esté maldita y violentamente separada por el pensamiento moderno, por el pensamiento que brota cuando es la producción del capital lo que se coloca en el centro del análisis (Federici, 2013 [2004]).

La reproducción de la vida en si es un proceso productivo bajo las dinámicas capitalistas actuales, la ropa limpia, la comida fresca, la limpieza y el apoyo psicológico son trabajo no remunerados que sostiene el sistema de intercambio de servicios y saberes por dinero. Pero jamás ha sido reconocido como algo valioso para el proceso productivo, la reproducción de la vida es un proceso largo que ha tenido como destino histórico el cuerpo de las mujeres y la construcción de los valores femeninos.

Marx señala que la procreación de una nueva generación de trabajadores es fundamental para la organización del trabajo pero lo ve como un proceso natural, de hecho, escribe que los capitalistas no tienen por qué preocuparse respecto a este tema y pueden confiar en el instinto de preservación de los trabajadores; no piensa que puede haber intereses diferentes entre hombres y mujeres de cara a la procreación, no lo entiende como un terreno de lucha, de negociación. A la vez, piensa que el capitalismo no depende de la capacidad de procreación de las mujeres dada su constante creación de «población excedente» a través de revoluciones tecnológicas; sin embargo, clara muestra de la preocupación del capital y del Estado respecto del volumen de la población es el hecho de que con el advenimiento del capitalismo llegaron todo tipo de prohibiciones del control de la natalidad por parte de las mujeres, muchas de las cuales llegan hasta hoy día, al tiempo que se intensificaron las penas para aquellas que las ponían en práctica. Por otro lado, solo tiene en cuenta las relaciones sexuales en relación con la prostitución que, encuentra degradante y obligada para las mujeres por su empobrecimiento.

Es pertinente cuestionarse qué es más degradante vender una vagina en condiciones de pobreza extrema y vender los ideales y criterios de cientos de mujeres modernas profesionales a favor de los valores familiares y capitalistas solo para parecer más bonitas y reproducir el miro mariano cristiano.

El fin, por tanto, no es el valor de uso. Entonces, en una sociedad capitalista, la organización de la reproducción de la vida social no es un fin en sí mismo; sino un conjunto de operaciones para acelerar la creación y la circulación del valor de cambio; el valor de cambio no puede existir sin el valor de uso, pero el segundo queda subordinado a la dictadura del primero. Esto es particularmente claro en los procesos campesinos o indígenas de producción de alimentos así como en los procesos de producción autónomos que se centran en el valor de uso de sus productos y en las relaciones que crean y afianzan a partir de ello.

Esto es evidente tanto en países donde sigue prevaleciendo el modelo neoliberal como Perú o Colombia y en países donde se ha renovado, por lo menos parcialmente, el nacionalismo económico o el capitalismo de Estado como Venezuela, Ecuador o Bolivia. Y en toda la región andina, como en otras regiones latinoamericanas, es evidente que lo que prevalece, por debajo de otras diferencias de régimen político, son formas de acumulación extractivista, incentivadas por la alta demanda mundial por los recursos primarios. Independientemente del régimen político, encontramos que la contaminación de la tierra, el agua y los alimentos va junto con la apropiación y la explotación de los recursos de hidrocarburos, minerales, bosques y tierras fértiles y, a su vez, una centralización del poder estatal que implica que las decisiones sobre el desarrollo, tomadas a nombre de la “nación”, muchas veces dejan de lado las prioridades y la voluntad de las poblaciones locales. En muchos casos, la contradicción entre la soberanía del Estado-nación y la soberanía de esos pueblos supuestamente representados por el Estado resulta ser profunda.

Por último, es difícil ignorar el uso tan habitual que se hace del concepto “común” o “bienes comunes” en el actual discurso inmobiliario sobre los campus universitarios, los centros comerciales y las urbanizaciones cerradas. Las universidades elitistas que exigen a los estudiantes matrículas anuales de 50 mil dólares, se refieren a sus bibliotecas como “centros comunes de información”. En la vida social contemporánea, parece que es ley que cuanto más se ataca a los comunes, más fama alcanzan.

Fuentes.

  1. https://kutxikotxokotxikitxutik.files.wordpress.com/2016/12/el-apantle-revista-de-estudios-comunitarios-11.pdf

El Aplante común para qué

  1. https://www.traficantes.net/sites/default/files/pdfs/TDS_map49_federici_web_0.pdf

El patriarcado del salario – Silvia Federici.

No quiero sus derechos.

La historia, la forma de relacionarnos nos ha determinado y construido un proyecto histórico de las cosas, del mundo y lo relevante frente a lo humano. En este proceso diversos factores tienen mucho que ver cómo la cultura, el deber ser de quienes tienen el poder, eso que llaman verdad que hoy se cae a pedazos, y carece de toda veracidad al ver que siempre ha sido muy chato el margen del poder ser, frente al deber ser. He comprendido que la vida que yo quiero es la que yo mismo decida construir. Desde la utopía ya se idealiza el diseño soñado de la vida en sociedad, desde quienes son los sujetos de los derechos que hoy tantos defienden, pero a los que solo unos tienen acceso unos pocos. Y parece que tienen un cuerpo y género determinado.

Como humanos necesitamos de vínculos para sobrevivir y desarrollarnos, necesitamos del otro para aprender, tanto para reconocerme como para interpelarme y decir no con toda razón según el caso, o si complemente convencido y seguro, es uno de los derechos que tenemos. Por ende pareciera que esta ola de derechos nos uniforma, claro que los derechos son el  mínimo de dignidad y respeto a la vida no solo humana, si no  a la existencia misma, ya el ser consciente y desarrollar estrategias para su reproducción y dignidad, es una destreza para que unos tengan el derechos que antes fue exclusivo de un explotador, violador, asesino y téngase cristiano.

Parece que para ser digno de derechos debo parecerme a un sujeto que se inventó los derechos hace muchos años, creo que hace falta re plantearse que también tengo derecho a reconocerme en mi diferencia y que esta diferencia se reconozca con el mismo respeto ante los demás como las suyas son ante muchos.

La narrativa histórica está llena de mitos, ya que la historia se va reconstruyendo constantemente, o porque Castilla lo que hoy conocemos como España, no utilizo la palabra colonización, o conquista en los años 1400. O como en 1600 no decían cacerías de brujas si no el cumplimiento de la ley  clerical feudal. Cómo hoy creen que para mí un derecho sea parecerme a esos hombres blancos que escribieron las leyes e hicieron la base de  los Estados. De los que no hacen parte los indígenas, negros, criollos, maricas y travestis Ellos mismos vienen a administrar la riqueza de esa pobre especie incapaz de hacer algo bien. Hay un problema fundacional, ya que se continúa una ruptura del mundo comunal a uno colonial. De uno colectivo a  uno divido en quienes son los cristianos, sabios, dignos de familia, acceso a la educación y trabajo. Los de buenas prácticas como la monogamia frente a esos salvajes que sabían vivir en comunidad y respetar la madre tierra haciendo orgias para que la cosecha llegara.

Lo que vivimos hoy es un cansancio de las políticas patriarcales, el desgaste de la política patriarcal ha generado fracasos precisamente en ese acceso a los derechos. La identidad y la cultura no es un catálogo repetitivo de costumbres o modas, desde los caciques, desde ese, así lo quiso Dios, o Buda, o Jesús o Satán, cuántos hombres de por dios como para tener una expresión acorde ese rito del padre, el hijo y el espirito santo siempre macho. Como esto definitivamente tiene un efecto o una incidencia  en el comportamiento de los líderes y las pocas lideresas a lo largo de la historia conocida como verdad.

Esto hace que la primera mujer lesbiana que llega a un cargo de alcaldesa de un país católico a la fuerza, hace más de 29 años, tenga que casarse de blanco reproduciendo todo el rito del matrimonio, la institución de la familia, la virginidad, el vestido blanco y hasta el binarismo de género en el mundo gay, ya que una usa vestido y cabello largo y la otra el cabello corto y traje, que modelo de derecho a ser gay es el que quiere reproducir, el que se casa ante la iglesia y el Estado que hace siglos nos quemaban vivos, que reconocía como inmorales e impuras nuestras decisiones sexuales, ese modelo gay consumista que busca comprar vidas, crear hijos en laboratorios clínicos, para parecerme al modelo de familia tradicional. Entender cómo eso que nos enseñan como normal sigue influyendo en algo tan trasgresor como una mujer lesbiana en el poder en un país patriarcal.

frase-en-todos-los-tiempos-y-probablemente-en-todas-las-culturas-la-sexualidad-ha-sido-integrada-a-un-michel-foucault-194635

No quiero tener el hijo de un derecho que quieren violar.

102 am / 7-12

Vida

Hay momentos que en que todo parece tomar sentido, ya quedan a un lado las culpas, los enojos, no la instafaccion, si no el interés de proponer un escenario, un encuadre, una composición diferente, más creativa, arriesgada. Simplemente propia. Con lo que implica la improvisación y el coraje. Ese riesgo de no agradar pero de ser precisos según las circunstancias específicas. Sin nada que perder , acaso¿ algo peor puede pasar? es sentirse responsable frente a tanto odio y desperación. Es cuidarse y querer un bienestar colectivo. Es difícil separar las cosas ya todo se mezcla, se enrriquese y nutre de nuevas voces en los escenarios dominados y alienados por el capital.